Claudio Avruj lanzó hoy viernes su candidatura a presidente de la DAIA y trató de desvincular su postulación de la disputa que mantienen los gobiernos nacional y de la ciudad de Buenos Aires al afirmar que no es un afiliado al Pro, partido que encabeza Mauricio Macri.
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“La política no tiene nada que ver, no soy afiliado al Pro”, dijo Avruj en una conferencia de prensa a lo que agregó que cumplió una función en la ciudad que será evaluada por el Gobierno y la sociedad.
De esta manera, Avruj trató de responder a las especulaciones políticas que se dieron en los últimos días y que sostenían que su candidatura estaba vinculada a la pulseada que mantienen el kirchnernismo y el Pro en el escenario de la política nacional.
En este sentido, Avruj señaló que en 52 años de vida lleva 36 vinculados a la vida comunitaria como voluntario y como profesional, al tiempo que remarcó que la agenda de la DAIA “son los temas que tienen que ver con la vida judía y la defensa de la identidad judía”.
“Tuve la suerte de trabajar en el Gobierno de ciudad de Buenos Aires –ahora estoy de licencia- como profesional convocado y ese es un valor para la comunidad, por mi desempeño en la DAIA”, aseveró el dirigente.
Siempre en diálogo con esta agencia, Avruj señaló que su participación en la política fue como la de otros tantos funcionarios que han trabajado en el Gobierno nacional, provincial o de la ciudad y esto tiene que ver con este desarrollo de la Argentina, donde “la DAIA fue participe fundamentalmente de la democracia”.
“Que los judíos podamos estar en cualquier cargo público en lugar de ser un desmedro es una virtud. Yo tuve la posibilidad de hacer un ejercicio durante cinco años en la política en otra dimensión. Hoy vuelvo a casa como lo dije el día que me despedí de la DAIA, cuando dije que iba a volver a casa”, afirmó.
Asimismo, Avruj afirmó que durante su gestión en la administración pública estuvo “al lado de la comunidad apoyando y ayudando”. “Nuestro límite es la defensa de la comunidad judía y la lucha contra el antisemitismo y la integración judía”, resaltó el candidato.
El dirigente también apuntó que “la DAIA es distinta a cualquier institución, es un verdadero cuerpo colegiado”. “Es imposible si queremos una DAIA abierta y democrática que la ideología del presidente marque el rumbo de la institución”, sostuvo.
Incluso, Avruj consideró que sería “un menosprecio” al resto de los integrantes de la mesa directiva de la DAIA y a las 140 instituciones adheridas si la orientación política de la institución es fijada por el partido al que pertenece el presidente.
Respecto de la falta de relación de la DAIA y la AMIA con el Gobierno nacional, Avruj recordó dos episodios que en los que “las puertas estuvieron cerradas” para la comunidad judía.
En este sentido, el dirigente apuntó que después del acto por el tercer aniversario del atentado a la AMIA, el 18 de julio de 1997, el Gobierno que en ese entonces encabezaba Carlos Menem “cerró todas las puertas de diálogo con la comunidad judía”.
El segundo hecho, recordó Avruj, se dio en el año 2004 cuando el Comité Judío Americano (AJC, por sus siglas en inglés) intentó entregarle un premio al entonces presidente Néstor Kirchner en su primera visita a Washington y en reconocimiento por los avances en la investigación del atentado a la AMIA, lo que fue impedido por la dirigencia de la DAIA que encabezaba Jorge Kirszenbaum. “La DAIA fue la primera organización que se enfrentó (con el Gobierno) por el principio de defender la identidad judía”, resaltó.
“Dos meses después de aquel episodio, la hoy presidenta Kirchner vino a nuestra casa a almorzar. Ocho meses después, yo lleve a la senadora Kirchner al Teatro Colón al acto de Iom Hashoá (Día del Recuerdo del Holocausto), y un año después el presidente Kirchner vino al acto de Iom Hashoá en el auditorio de Belgrano”, relató.
Avruj explicó que la falta de diálogo con el gobierno nacional es parte de “los momentos de la política”. “No me cabe duda que el diálogo se va a ir construyendo y que los actores se van a ir acercando y que vamos a poder lograr un fortalecimiento de la democracia”, subrayó.
Acto de lanzamiento
Claudio Avruj eligió la sede de Sherit Hapleitá, la Asociación de Sobrevivientes de la Persecución Nazi, para el lanzamiento de su candidatura y la presentación de su propuesta programática.
El dirigente comentó que eligió esta sede para presentarse porque es “una casa que nuclea a los sobrevivientes de la persecución nazi”. “La DAIA fue fundada en el año ‘35 con la doble misión de combatir el nazismo que ya se infiltraba en aquellos años en nuestro país y para hacer frente al antisemitismo y la discriminación. Esa visión sigue vigente y para homenajear a las víctimas de la Shoá y a los sobrevivientes que mantuvieron firme la lucha por la memoria, me parecía que debíamos presentar esta opción para la comunidad en este lugar”, explicó.
Consultado sobre las razones por las que decisión lanzar su candidatura en el día de cierre de presentación de listas, Avruj aclaró que “no hubo demoras” y que tiene ver con “un estilo personal de mucha reflexión y pensamiento”.
“Tomar la decisión de ser presidente de la DAIA es una decisión de vida para mí y para la comunidad judía. Además esta es una campaña que se define entre las instituciones de la comunidad y la comunidad no merece campañas largas”, dijo el candidato, quien espera “trabajar este mes tranquilo” para la asamblea electora del 5 de noviembre.
Avruj está acompañado por Raúl Elfman (ex dirigente de la DAIA y miembro del Tribunal de Honor de la Organización Sionista Argentina – OSA) como candidato a vicepresidente tercero, Alberto Hammerschlag (actual miembro de la comisión) vicepresidente segundo, Boris Kalnicki (ex presidente de la B’nai B’rith Argentina y vicepresidente de B\’nai B\’rith Internacional) vicepresidente primero, Enrique Chirom (Tesorero del Congreso Judío Latinoamericano – CJL) como secretario general, y Jaime Salomón (titular de la DAIA Tucumán) como tesorero.
Una DAIA guardián de los judíos
Al presentar la propuesta programática, Avruj destacó que busca “una DAIA fuerte, que cumpla con su objetivo de ser guardián de nuestros hermanos y en defensa de la dignidad judía en todo el país”.
Asimismo, el dirigente planteó que es “necesario que se tenga una talla nacional integradora, democrática y pro-activa”.
Avruj resaltó que el grupo que encabeza busca una DAIA que no esté dividida con una central en Buenos Aires y filiales en el interior de la Argetino sino que todos en conjunto se integren a la toda la sociedad en forma democrática y pro-activa contra el antisemitismo.
Además resaltó que como miembro del Congreso Judío Latinoamericano (CJL) y en consecuencia también del Congreso Judío Mundial (WCJ, por sus siglas en inglés), la DAIA debe trabajar en “las políticas mundiales” vinculadas a la comunidad.
Avruj se comprometió a lograr un apoyo económico que le permita a la DAIA solventarse.
Finalmente, el dirigente confirmó su adhesión al documento que la AMIA, la DAIA y los familiares de las víctimas del atentado a la AMIA emitieron esta semana para rechazar el diálogo que el gobierno argentino inicio con irán para destrabar la causa que investiga el atentado a la sede de la AMIA.

