La negativa del gobierno suizo a adoptar las amplias sanciones de la Unión Europea (UE) a los sistemas de energía y finanzas de Irán y la desmentida compra y posterior venta de millones de barriles de petróleo de ese país por parte de la empresa helvética Vitol han provocado la preocupación de la embajada de los Estados Unidos en Berna y fuertes críticas de expertos locales, israelíes y norteamericanos.
“Hemos escuchado informes acerca de que la empresa petrolera Vitol podría haber participado en un acuerdo con Irán” y “vemos con satisfacción” su “compromiso” de “cesar las transacciones” con un país sobre el cual “las sanciones están ejerciendo una presión financiera significativa”, aseguró ayer, jueves, Alexander Daniels, vocero de la legación estadounidense, al diario israelí The Jerusalem Post,
En tanto, Josh Block, un ex funcionario de Bill Clinton recientemente nombrado director general de la organización The Israel Project, con sede en Washington, calificó de “verdaderamente vergonzoso que el gobierno suizo siga ayudando a Irán a evadir las sanciones de la UE mientras el régimen de Teherán continúa su marcha hacia armas nucleares, niega el Holocausto, amenaza a sus vecinos y oprime a su pueblo, así como continuó negociando con la Alemania nazi mientras ese régimen atroz masacraba judíos y aterrorizaba a la gente en Europa”.
“Esperamos que los suizos adopten completamente las sanciones adicionales de la UE y congelen los activos del banco central iraní en los bancos suizos, tal como lo decidió” el grupo regional que este país no integra porque “sólo fuertes sanciones a Irán pueden evitar una escalada en Medio Oriente”, reclamó, por su parte, Jonathan Kreutner, secretario general de la comunidad judía local.
Por su parte, Tommy Steiner, investigador principal del Instituto de Política y Estrategia del Centro Interdisciplinario de Herzliya, consideró que “el incidente que involucra al Grupo Vitol revela que todavía existen lagunas no insignificantes en el régimen de sanciones que la comunidad internacional debe atender urgentemente, también a través de la aplicación de presión sobre el gobierno suizo”.
En cambio, Marie Avet, vocera del Ministerio de Economía suizo, aclaró que su país implementó gran parte de las sanciones de la UE, que se decidió no sancionar al Banco Central de Irán por su importancia para la economía local y que Vitol informó que su “oficina de Ginebra no estuvo involucrada en el negocio, sino una filial en Bahréin”.
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