Si el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no conmuta la sentencia de vida del agente israelí Jonathan Pollard para las elecciones americanas del 6 de noviembre, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, debería exponer los esfuerzos americanos por espiar a Israel, dijo Arieh Eldad, miembro de la Knesset de Unión Nacional, hoy en un Comité de Control Estatal del parlamento israelí que monitorea el progreso de los esfuerzos por alcanzar la liberación del convicto.
Eldad destacó un informe de la agencia de noticias Associated Press el fin de semana sobre un allanamiento a un departamento de la CIA en Tel Aviv. Mientras que el informe buscaba probar que Israel estaba monitoreando los operativos de inteligencia americanos, Eldad dijo que se debería haber elevado la pregunta de por qué Estados Unidos está operando en Israel.
“Si Obama se da cuenta de que necesita los votos judíos americanos o dinero, hay esperanza de que se libere a Pollard para noviembre. Pero si no, Israel debe sacarle la máscara. Dicen que uno de los problemas del caso del agente israelí es que los países no espían a sus amigos. Es momento de decirlo claro y fuerte qué estaba haciendo la CIA en ese departamento y qué está pasando en el techo de la Embajada de Estados Unidos en Tel Aviv. Están espiando a un país amigo”, dijo Eldad.
También criticó al presidente de Israel, Shimon Peres, por recibir la Medalla Presidencial de la Libertad de manos de Obama en una ceremonia el 13 de junio en Washington, diciendo que era una vergüenza para él aceptarla cuando el presidente americano estaba evitando la libertad de Pollard.
El jefe del comité, Uri Ariel (de Unión Nacional), se quejó de que los americanos renegaron los acuerdos con Israel cuando buscaron la sentencia perpetua para Pollard en 1987 y cuando el presidente americano Bill Clinton rompió su promesa a Netanyahu de liberarlo como parte de los Acuerdos de Wye River en 1998.
Ariel expresó su desilusión de que la oficina del primer ministro israelí no enviara a un representante a la audiencia a pesar de repetidos pedidos hechos al secretario del gabinete Zvi Hauser y al consejero de Netanyahu, Ron Dermer. Ariel dijo que los consejeros del premier le dijeron que no tenían nada que informar al comité.
“Fue un gran error que la oficina del primer ministro no mande a nadie. Intentamos coordinar un encuentro un largo tiempo pero claramente evitaron hacerlo. Veo que esto es muy grave y consideraré lanzar un pedido que requiera que el primer ministro venga”, dijo Ariel. Para que esto suceda se necesita una mayoría de 13 miembros de la Knesset en el comité.
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