Itongadol.- (Por Eduardo Alberto Chernizki).- Que a casi 10 meses de la elección de las próximas autoridades de la DAIA y a unos cinco del momento en que tradicionalmente comienza la denominada “campaña electoral” ya estén circulando los nombres de posibles candidatos a la presidencia de la representación política de la comunidad judía de la Argentina podría parecer que quienes las promueven se están apresurando un poco.
Pero la experiencia indica que no es así, pues como saben los afectos a las carreras de automovilismo, antes de que la misma se inicie es necesario que los vehículos que intervienen calienten sus motores, y en las de pista que hagan por lo menos un giro preliminar para que tanto los conductores como sus equipos comprueben que todo está en orden.
Ser elegido presidente de la AMIA implica que los candidatos y quienes los promueven tienen que “recorrer” la comunidad, es decir tomar contacto con la mayor cantidad de conducciones de las instituciones adheridas a la DAIA y tratar de convencerlas de que son ellos los más indicados para el cargo-
Hay dos dichos populares que también pueden aplicarse: “Al que madruga D’s lo ayuda” y “No por tanto madrugar amanece más temprano”. Lo ocurrido desde que se modificó el sistema de elección demuestra que ambos han tenido su correlato en tres de las cuatro elecciones llevadas a cabo.
Hace ya nueve años, a principios de enero se sabía que Gilbert Lewi sería candidato a la presidencia de la DAIA, y tanto él como los dirigentes que apoyaban esa candidatura utilizaron los meses del verano para institucionalizarla. Efectuada la elección, Gilbert Lewi fue electo presidente de la DAIA venciendo a que José Hercman que era postulado para la reelección.
Tres años después ocurría una situación similar con Abraham Kaul, mientras que el otro candidato, Aldo Donzis inició meses después su “campaña” imponiéndose por un margen respetable de votos.
En el 2009 la candidatura de Agustín Zbar era considerada un hecho desde el mismo momento en que se inició el año, al igual que Aldo Donzis sería postulado para la reelección. Pero a diferencia del primero, el presidente de la DAIA no anuncio oficialmente su candidatura hasta el inicio del segundo semestre, inhibiendo de esa manera a quienes conformaron su grupo de apoyo en la elección del 2006 a cumplir esa misma tarea hasta iniciado julio del 2009.
Como Agustín Zbar se retiro de la puja electoral días antes de que se efectuara la elección, Donzis fue reelecto pues era el único candidato oficializado a la presidencia de la DAIA.
Pero todos estos antecedentes pueden ser nada más que historia antigua debido a que la reforma del Estatuto de la DAIA efectuada en el 2011 modificó el sistema de elección, estableciendo que las instituciones adheridas y las Filiales DAIA del interior del país deben votar por una lista de candidatos a los cargos de presidente, vicepresidente primero, secretario general y tesorero.
Por lo tanto, que en enero ya se esté hablando de quienes son los candidatos a presidentes y quienes lo apoyarían no aclara para nada el panorama, pues cuando hablen con las instituciones deberán no sólo exponer sus planes para conducir la institución, sino presentar a quienes los secundarán en los otros tres cargos, algo que según sabemos ninguno de los dirigentes mencionados como candidatos tiene definido.
El hecho de que Aldo Donzis no pueda ser reelecto por disposiciones estatutarias hace que se plantee que propondrá un candidato como su “delfín”, en base a una de la segunda acepción de esta palabra que da el diccionario de la Real Academia Española: “Sucesor, designado o probable, de un político o de una personalidad importante”. Es muy probable que ello ocurra, pero quien lo sea tendrá además que convencer a su proponente y a las conducciones de las instituciones adheridas que también los son aquellos tres dirigentes que lo acompañen en la lista en los cargos de vicepresidente primero, secretario general y tesorero.
En base a la situación económica que atraviesa la DAIA es fundamental que quien lidere la lista defina que tipo de tesorero es el que lo acompañará, si es administrador de los fondos o recaudador. No podemos olvidarnos que tanto en la elección en la que Donzis como en la que fue reelecto, sólo se oficializó una candidatura para el cargo de Tesorero, Ariel Cohen Sabban, quien a fines de julio pasado renunció, al igual que los dos protesoreros por diferencias con la presidencia.
En base a todo lo dicho, es evidente que ya se conozcan los nombres de algunos candidatos a la presidencia de la DAIA no es un hecho apresurado, sino que volviendo al ejemplo del automovilismo de competición – que quizás no sea el mejor – es una forma de “calentar los motores” para que ellos junto con quienes los apoyan estructuren la lista en base a los resultados de las conversaciones que vayan teniendo.
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