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A cuatro días de haber comenzado los XII Juegos Macabeos Panamericanos “San Pablo 2011”, Anibal Grimann, director de la Delegación Argentina, expresó en diálogo con la Agencia Judía de Noticias, y desde la ciudad brasilera, su gran optimismo. “Nuestro objetivo, planteado previo a los juegos, era que todos los deportes y categorías traigan medallas. Por ahora, nuestra representación va en camino a ello, ya que seguimos con muchas posibilidades en todos los deportes de conjunto. Nuestra expectativa está en mejorar el medallero que obtuvimos en Israel 2009”, destacó.
Los juegos, que finalizarán el 3 de enero, son la versión regional de las Macabeadas, los Juegos Olímpicos para atletas judíos, que son consideradas por el Comité Olímpico Internacional como el quinto mayor evento deportivo. La delegación argentina está presidida por su presidente, Daniel Belinky, y el presidente de FACCMA, Waldo Wolff.
“El clima que se vive en la Delegación Argentina es excelente. A diferencia de las Macabeadas que se realizan en Israel, las cuales se llevan a cabo en distintas ciudades y es difícil poder ver a todos los equipos y deportistas juntos, acá en San Pablo las sedes de juego, cercanas una de la otra, nos permiten ver a todos los equipos y también que los equipos se vean entre sí, lo que genera un clima y una identificación increíble. El aliento de unos a otros es constante y todos nos sentimos uno. Y para nuestros jugadores sentirse apoyados es muy bueno”, expresó Griman, quien además agregó que el buen clima está permitiendo que se juegue sin que halla un calor molesto.
El director también contó que los jugadores llevaron a cabo una tradición que se hace en cada Macabeada, que es cambiarse toda la indumentaria con deportistas de otros países luego del Acto de Apertura. “Se quedan en calzoncillos delante de 2.000 personas con tal de conseguir una prenda de otra delegación participante y cuando la nuestra regresa al hotel no podemos reconocerlos”, dijo.
También destacó a las chicas de fútbol femenino ya que son las que siempre “inician todas las canciones y los pogos”.
El domingo y por primera vez en los Juegos Macabeos, la ceremonia de apertura se realizó en una sede cerrada, el Credicard Hall, situado en la zona sur de San Pablo, con capacidad para 5.000 personas y un escenario ideal para las sorpresas preparadas para el público y los deportistas. La ceremonia comenzó con los discursos de bienvenida de los presidentes de Hebraica, Arthur Rotenberg, y del Comité Organizador, Abramo Douek.
A continuación, las delegaciones de Sudáfrica, Australia, Argentina, Canadá, Chile, Estados Unidos, Israel, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela desfilaron con sus banderas y símbolos nacionales. Brasil cerró la fila y dio inicio a la parte artística del evento.
En cerca de tres horas de espectáculo, jóvenes atletas y artistas destacaron los principales valores del Movimiento Macabeo, utilizando la danza, la música y recursos audiovisuales para formar una línea histórica y lógica de evolución del ideal macabeo de Iehudá Hamacabí hasta el día de hoy. El final de la ceremonia tuvo un toque brasileño, con la presentación de una “escola de samba”.

