El Papa Juan Pablo II volvió a condenar hoy «las violencias inaceptables» en Oriente Próximo al tiempo que expresó su apoyo a «los hombres de bien» que trabajan por la paz en esta región, durante la audiencia que mantuvo esta mañana con el presidente del Líbano, Emile Lahoud, según informó la Santa Sede en un comunicado.
«Ruego a Dios que apoye los esfuerzos de todos los hombres de buena voluntad en favor de la paz, especialmente en la región de Oriente Próximo, tan afectada por las violencias inaceptables», afirmó el Sumo Pontífice.
El Papa dio una «cordial bienvenida» al presidente libanés, a quien indicó que guarda «un feliz recuerdo» de su visita apostólica a Líbano y tranmitió sus buenos deseos «para su persona y para todos sus compatriotas». En este sentido, pidió a «Dios que ayude a todos los libaneses a consolidar la unidad de su nación, en la concordia y el respeto de todos los que la componen».
Por último, el Santo Padre expresó su deseo de que la próxima canonización del padre libanés Nimatullah al Hardini «sea para vuestros conciudadanos un ejemplo de vida fraternal». El religioso libanés será canonizado mañana.
Por otra parte, la Santa Sede anunció hoy el nombramiento del padre Pierbattista Pizzaballa como nuevo Custode de Tierra Santa, sucediendo en el cargo al reverendo padre Giovanni Battistelli, «que en los últimos años desempeñó maravillosamente su trabajo», afirma el Vaticano en un comunicado.
El religioso italiano, de 39 años, trabajaba en la Custodia de Tierra Santa desde octubre de 1990 y enseñaba hebreo en la Facultad Franciscana de Ciencias Bíblicas y Arqueología en Jeruslaén. Además, ha colaborado con el Patriarcado Latino en la pastoral de los católicos de habla hebrea. El 9 de mayo de 2001 fue nombrado superior del convento de San Simeón y Santa Ana en Jerusalén.

