El pasado miércoles 30 de noviembre el Keren Kayemet Le Israel (KKL) de Chile realizó su Cena Anual en el Hotel Intercontinental, en la comuna de Vitacura, Santiago.
El evento contó con la presencia del ministro del Estado de Israel, Yossi Peled, del embajador de Israel en Chile, David Dadonn, el director del KKL para América Latina, Michael Adari, representantes del cuerpo diplomático y dirigentes comunitarios.
La velada estuvo centrada en el homenaje a David Feuerstein, presidente honorario del
KKL y presidente de la Sociedad Chilena para Yad Vashem, quien estuvo acompañado de su familia y amigos durante el evento en el que se le entregó, además, el Premio Jerusalem, máximo reconocimiento del KKL a sus socios y colaboradores.
La noche se inició con una pieza de danza interpretada por el Ballet Nacional Chileno, a cargo de la coreógrafa Cory Barberan, que giró en torno a las tradiciones judías. Con esta introducción se dio a inicio a la lectura de los saludos oficiales para el homenajeado, enviados por el presidente de la república, Sebastián Piñera, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanhayu. En ambos se expresaban cordiales palabras hacia Feurestein y se extendían las felicitaciones por el motivo del evento. También los nietos y bisnietos de los Feuerstein saludaron a su abuelo, mientras que Avner Shalev, presidente del directorio de Yad Vashem, lo hizo en nombre de la institución con la que Feuerstein mantiene una fuerte vinculación, siendo su representante en Chile y de la que es un importante benefactor.
A continuación se dirigió a los presentes el ministro israelí Yossi Peled, quien fue invitado especialmente para participar del homenaje y a quien dijo conocer desde hace años.
Comenzó su intervención evocando su propia historia personal y relató cómo sus padres, para salvarlo de los campos de exterminio nazi, lo entregaron a una familia católica en Bélgica, la que lo crió en esta religión y como a un hijo propio hasta los ocho años. Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, Peled se reunió con su madre, que había sobrevivido de Auschwitz y de las manos del terrible “Doctor Mengele”; su padre, trágicamente, había sido asesinado en este lugar.
Entonces se produjo su reencuentro con el judaísmo, para después emigrar a Israel donde se convirtió en un importante general del ejército.
La suya, señaló el ministro Peled, es una historia que da cuenta de la tradición del pueblo judío: que se fortalece cuando cada uno cuida del otro y que se engrandece en su unidad. Sin embargo sostuvo que Israel, con todas sus fortalezas y logros, sigue estando bajo amenaza, para lo que la unidad y comunidad del pueblo judío son las mejores armas de combate.
Uno de los momentos íntimos fueron las palabras pronunciadas por Rosalyn, una de las nietas de David Feuerstein, quien hizo una hermosa reseña de su abuelo. “Para mí eres un héroe, mi héroe” señaló la joven, causando una gran emoción en el público presente. Además, la hubo una interpretación de un monólogo basado en el libro biográfico de Feurestein y un video que resumía algunos de los episodios más importantes de su vida, los cuales permitieron que los invitados conocieran en profundidad la labor que el homenajeado ha realizado en pos de la memoria de la Shoá y por el bienestar del pueblo judío.
Por su parte, Roberto Muñoz, presidente del KKL Chile, dio cuenta de las razones que motivaron directorio de la organización a elegir a David Feuerstein para recibir el Premio Jerusalem del Karen Kayemet Le Israel. Además, hizo un paralelo entre la historia personal del homenajeado y la del KKL, ya que mientras que él luchaba por sobrevivir en Europa, el Keren Kayemet luchaba por revivir la tierra de Israel; mientras que en el viejo continente se intentaba destruir al pueblo judío, el KKL trabajaba por construir un nuevo Hogar Nacional para éste.
Durante la noche, el KKL recaudó fondos para la campaña “De negro a verde” para la rehabilitación del Carmel, porque como dijo el ministro Peled en su alocución “la labor del Karen Kayemet no ha finalizado; lleva 110 años y sigue trabajando para la construcción del Estado Judío”.
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