Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF por sus siglas en inglés) intensificó la guerra contra las maniobras que llevan adelante jóvenes mujeres que afirman falsamente ser religiosas con el fin de evitar el servicio militar.
En el último año, el Ejército duplicó el número de agencias de investigación privada para investigar a las mujeres sospechosas de solicitar la exención del servicio asegurando que son religiosas.
La mayor general Orna Barbivai, jefa de la Dirección de Personal de las IDF, informó la semana pasada sobre un incremento en el número de mujeres jóvenes que fueron exceptuadas por razones religiosas.
De acuerdo a las cifras oficiales, un 35 por ciento de las mujeres jóvenes no se inscriben en el servicio por razones religiosas, en comparación con el 31,6 por ciento de 2006, según consignó el portal de noticias Ynet.
En el último año, 1.527 estudiantes de escuelas secundarias secular afirmaron ser religiosos para ser exentos del servicio, y las autoridades militares creen que el número aumentará ligeramente en los próximos años.
Funcionarios de la Dirección de Personal de las IDF creen que al menos el 8 por ciento de las mujeres jóvenes que dicen ser religiosas mintieron a la corte local rabínica, que recomienda que sean exceptuadas del servicio, bajo tres condiciones: la niña debe declarar que ella no viaja en Shabat, come comida kosher y no puede servir en el ejército por motivos religiosos.
La joven recibe la recomendación de la corte rabínica en el lugar y se lo pasa al ejército, que debe exceptuarla del servicio dentro de dos meses.
El Parlamento israelí aprobó reciente una primera lectura de un proyecto de ley que autoriza al centro de reclutamiento a convocar a una joven que afirmó falsamente ser religiosa hasta dos años después de la fecha de la declaración.
Los investigadores privados, cuyo servicio cuestan el Ejército cientos de miles de shekels (moneda israelí) al año, siguen a las "religiosas" principalmente en Shabat y en las redes sociales, y es fácil demostrar que sus declaraciones son falsas.
No obstante, hasta el momento, el Ejército israelí no puede obligar a una mujer joven que mintió en su declaración a alistarse. Todo depende de su buena voluntad.
Tan solo el 1 por ciento de los casos de las mujeres cuyas declaraciones falsas quedaron al descubierto llegaron a un acuerdo con el centro de reclutamiento. En otros casos, el Ejército presenta una denuncia ante la policía, pero en el 90 por ciento de los casos es cerrado debido a las falencias para demostrar la culpabilidad o la falta de interés público.
"En un caso, hace unos dos años, el tribunal absolvió a una mujer que dijo ser religiosa, y más tarde se publicó una foto de ella usando casi nada de ropa en uno de los periódicos", comentó una fuente del Ejército
491

