(EFE).- El primer ministro israelí, Ariel Sharón, ha anunciado hoy a su gabinete que presentará en tres semanas una alternativa a su plan de unilateral para la «desconexión» de territorios palestinos.
Así lo declaró durante la reunión semanal del Consejo de Ministros, donde destacó que el plan será sometido a votación entre los miembros del Ejecutivo.
Sin embargo, para el Ministro de Finanzas, Benjamín Netanyahu, el plazo de tres semanas para presentar una alternativa viable al «plan de Sharón», no son suficientes, e instó al primer ministro a que una vez elaborado el nuevo borrador, celebre una nueva consulta entre los miembros de su partido.
«Una iniciativa diplomática no es como un par de calcetines que uno se cambia cada día. Estoy convencido de que las consultas sin un plazo predeterminado, resultarán en un acuerdo entre los ministros del Likud, y estoy contento de tomar parte en estas conversaciones», precisó Netanyahu, quien esta tarde se entrevistó con Sharón.
El jefe del ejecutivo pidió esta mañana a sus ministros que «preparen ideas para un futuro debate político» y propongan «con qué palestinos negociar» una solución del conflicto en Oriente Próximo.
«Decidme qué debemos hacer en la lucha contra el terrorismo que no hayamos hecho ya», pregunto el jefe del Gobierno, según una fuente del gabinete, dirigiéndose a los ministros de la derecha nacionalista, quienes rechazaron tajantemente su plan para la «desconexión» de los palestinos.
Y es que Sharón sufrió una severa derrota hace una semana en el seno de su propio partido, el Likud, cuando sus militantes rechazaron el plan para la evacuación unilateral de la franja de Gaza, que establece la retirada de las 21 colonias instaladas en este territorio, así como otras cuatro del norte de Cisjordania.
El ejecutivo estudió hoy las consecuencias del rechazo al plan de evacuación unilateral, a petición del representante del partido liberal de centro Shinui, Yosef Lapid.
Los ministros de Turismo, Beni Elón y de Transporte, Avigdor Lieberman, del partido de derechas Unión Nacional, no asistieron a la reunión del consejo para protestar por el hecho de que el plan ya fue de hecho rechazado en la consulta del Likud.
Tras la reunión de hoy, Sharón rechazó debatir de nuevo con todo el gabinete sobre la formulación de un nuevo plan «modificado», y agregó que en los próximos días se entrevistará de forma individual con algunos ministros para elaborar el proyecto.
En un encuentro el pasado viernes con los familiares de la mujer y sus cuatro hijas fallecidas en el ataque cometido la semana pasada por milicianos palestinos en la franja de Gaza, Sharón reiteró sus intenciones de seguir adelante con su plan para evacuar ese territorio.
Pero para su socio Lapid, las declaraciones no son suficientes y ya ha exigido que la nueva versión de la iniciativa logre desbloquear el proceso de paz con los palestinos o de lo contrario, el partido Shinui (Cambio) abandonaría la coalición.
«No podemos decir ahora, ya está, rechazaron el plan de desconexión, todo está acabado, todo sigue como estaba, en oposición con la posición de EEUU, de los europeos, del mundo árabe y de la mayoría del público israelí», declaró Lapid a la radio israelí.
Entretanto, oficiales del Ejército israelí celebraron recientemente una serie de contactos con dirigentes de los asentamientos en Cisjordania, en un intento de lograr su colaboración para el desmantelamiento de enclaves levantados sin las correspondientes autorizaciones en territorios palestinos.
Y auguraron que dos o tres de estas construcciones irregulares serán desarticuladas la próxima semana.
Entre estas se cuentan la de Mitzpé Yitzhar, al sur de la ciudad cisjordana de Naplusa, y que ha sido desmantelada en varias ocasiones y nuevamente levantada por los colonos, así como Tel Binyamin, próximo a Ofrá, a diez kilómetros de Ramala.

