Los líderes judíos dijeron que durante el encuentro en la Casa Blanca el presidente dijo que los palestinos “no se sentían confiados de que el gobierno de Netanyahu fuese serio sobre las concesiones territoriales”.
El presidente de Estados Unidos, Barak Obama, les pidió esta semana a los líderes judíos que hablaran con sus colegas en Israel y “busquen en sus almas” la seriedad israelí sobre alcanzar la paz, según informó la Agencia Telegráfica Judía (ATJ) ayer.
Según los participantes, Obama le dijo a los líderes judíos que el jefe de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, estaba ansioso por asegurar su legado al establecer el estado palestino y aceptaría una oferta decente si estuviese en la mesa.
“Los palestinos no se sienten confiados con que el gobierno de Netanyahu sea serio sobre las concesiones territoriales”, dijo el presidente.
Obama también dijo que las secciones judías de Jerusalem deberían quedarse en manos israelíes como parte del proceso de paz, pero no las secciones árabes.
ATJ informó que en un encuentro de una hora en la Casa Blanca el martes con cerca de 50 representantes de las comunidades judías, la Conferencia de Presidentes de las Mayores Organizaciones Judías Americanas, Obama reiteró el compromiso de Estados Unidos hacia Israel.
Los líderes judíos destacaron la afirmación del presidente de su “profundo compromiso con la seguridad israelí”, según ATJ.
Varios participantes en el encuentro dijeron que el presidente también dijo que Israel tiene la responsabilidad primaria de avanzar en el proceso de paz. Interpretaron los comentarios del líder como hostiles, ingenuos o no sorprendentes.
“Muchas personas sienten que sus peores miedos sobre Obama se confirmaron con respecto a Israel”, dijo un participante citado por ATJ. “Sintieron una enorme hostilidad hacia el Estado Judío”, agregó.
Sin embargo, otros participantes no estuvieron de acuerdo y dijeron que el encuentro fue positivo. Según la agencia, describieron al presidente como “considerado” y “comunicativo” en sus dichos, y dijeron que no se había roto ningún suelo nuevo.
“La gente que amó a Obama probablemente lo siga haciendo y quienes tenían unas grandes reservas probablemente tengan más ahora que antes”, dijo un funcionario de una antigua organización judía.

