El presidente egipcio derrocado estaría en una condición física seria y sufriendo de depresión. Algunos reportes indican que cayó en un coma el sábado. Mubarak, quien tiene cáncer pancreático, está actualmente en su estado Sharm el-Sheikh luego de haber sido echado del poder durante las revueltas de Egipto.
Según los recientes informes de los medios árabes, la condición médica del presidente egipcio derrocado, Hosni Mubarak, de 82 años, se ha deteriorado seriamente y se ha rumoreado que está en coma y cerca de la muerte.
El domingo, el diario egipcio Al-Masry al-Youm informó que Mubarak había caído en un coma el sábado, luego de su discurso final en el que le entregó su cargo al ex vicepresidente Omar Suleiman.
El martes por la mañana, el periódico árabe con base en Londres Ashar al-Awsat informó que Mubarak estaba en una condición médica grave.
Un alto funcionario egipcio cerca al consejo militar gobernante le dijo al medio que no se sorprendería “si se anuncia la muerte de Mubarak pronto”. Según él, el ex presidente se está rehusando a recibir un tratamiento médico apropiado y también decidió no viajar al exterior para ser cuidado correctamente.
Dos días atrás, el embajador egipcio de los Estados Unidos, Sameh Shoukry, dijo que hasta donde él sabía, la condición de Mubarak era seria. A pesar de que no especificó con detalles, es el primer informe oficial de un funcionario egipcio acerca del tema.
Otros periódicos en Egipto, como Akhbar Al-Youm y A-Shuruk, también informaron que la condición del ex mandatario se está deteriorando, y dijeron que se rehusaba tomar sus medicamentos y que está sufriendo de depresión.
Mubarak, quien tiene cáncer pancreático, está actualmente en su estado Sharm el-Sheikh luego de haber sido echado del poder durante las revueltas de Egipto.

