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ElBaradei rechaza la oferta del primer ministro egipcio de hablar. Hay al menos seis personas muertas y más de 600 heridos. Los seguidores de Mubarak abrieron fuego a los opositores en el Cairo.
Cuatro tanques de la armada se movieron de posición creando un bloque entre los manifestantes a favor del gobierno y los opositores en la Plaza Tahrir del Cairo horas después de las revueltas con armas automáticas que se llevaron a cabo antes del amanecer hoy.
Un tanque se movió a un puente que da a la plaza y expulsó a los jóvenes que habían estado tirando piedras contra los manifestantes opositores. Otros cuatro tomaron posición entre las fuerzas a favor de Mubarak y el gran grupo personas en contra del gobierno en la plaza, cerca del Museo Egipcio.
También esta mañana, la televisión estatal egipcia informó que el primer ministro egipcio, Ahmed Shafik, ofreció negociar con los partidos opositores. El líder del arco opositor, Mohammed ElBaradei, rechazó la oferta y dijo que el presidente egipcio, Hosni Mubarak, debe retirarse primero.
Al menos seis manifestantes en contra del gobierno fueron asesinados en las revueltas que hubo en la plaza luego de ser asaltados por los seguidores de Mubark, según la agencia de noticias AFP y los organizadores de la protesta.
Cerca de las cuatro de la mañana se dispararon armas automáticas contra la plaza y continuaron por más de una hora.
El organizador de la protesta, Mustafa el-Naggar, dijo que vio los cuerpos de tres hombres muertos que estaban siendo llevados a una ambulancia. También dijo que los disparos salieron de al menos tres lugares distintos y que la armada egipcia, que había acordonado el área con tanques por día para mantener el orden, no intervino.
Los videos televisivos mostraron que se llevaban a dos cuerpos de la escena. El ministro de salud no respondió a un llamado telefónico para confirmar las muertes.
Durante el día de ayer, los seguidores de Mubarak se lanzaron contra la plaza en caballos y camellos llevando palos mientras otros tiraban bombas desde los techos, en lo que pasó ser un ataque orquestado contra los manifestantes que tratan de derribar al líder egipcio. Tres personas murieron en ese primer choque y 600 resultaron heridas.
Los manifestantes acusan al régimen de Mubarak de enviar a una fuerza de matones pagos y policía de civil para romper con su movimiento de diez días, que no tiene precedentes, luego de que el presidente de 82 años se rehusara a bajarse del gobierno. Mostraron cintas de la policía que dijeron que arrancaron de sus atacantes. Algunos trabajadores del gobierno dijeron que sus jefes los enviaron a las calles.

