La policía de Hamas impidió hoy, martes, que un puñado de personas se concentrara en la ciudad de Gaza en solidaridad con los manifestantes egipcios que exigen la destitución del presidente Hosni Mubarak, según denunció una de los participantes. Ello ocurre a pesar de que, en privado, funcionarios de la organización terrorista admiten que un cambio de régimen en Egipto podría beneficiarla. Lo propio aconteció el domingo en la Margen Occidental.
La policía de Hamas impidió hoy, martes, que un puñado de personas se concentrara en la ciudad de Gaza en con los manifestantes egipcios que exigen la destitución del presidente Hosni Mubarak, según denunció una de los participantes.
Asma al-Ghoul relató que un pequeño grupo de palestinos se había reunido en el centro de esa ciudad cuando la policía llegó para detenerlo.
La fuente informó que los efectivos arrestaron y maltrataron a algunos manifestantes.
“Todo el mundo debebría disfrutar del derecho de expresión libre”, declaró al-Ghoul, quien agregó que agentes femeninos la hostigaron por no cubrirse el cabello y la acusaron de ser una mala musulmana.
En tanto, la organización humanitaria con sede en Nueva York Human Rights Watch reclamó a Hamas que “deje de interferir arbitrariamente en manifestaciones pacíficas sobre Egipto o cualquier otra cosa”.
La policía de Hamas actuó a pesar de que, en privado, funcionarios de la organización terrorista admiten que un cambio de régimen en El Cairo podría beneficiarla para aliviar el bloqueo egipcio-israelí sobre la Franja de Gaza.
Por su parte, la Autoridad Palestina actuó del mismo modo el domingo, en la Margen Occidental.
Testigos denunciaron que un centenar de policías, el triple que los manifestantes, les evitaron acercarse a la misión diplomática egipcia, por temor a extender la insurgencia egipcia a la población palestina.
“Hemos llamado a esta manifestación a través de Internet para venir a expresar solidaridad con el pueblo egipcio y su lucha por la democracia y los derechos humanos”, declaró Ramzi Hazboun, de 25 años.
Los efectivos empujaron a algunas personas, autoconvocadas a través de las redes sociales, y las amenazaron con pegarles con palos y arrestarlas.
La policía también impidió que los periodistas fotografiaran o filmaran la concentración, advirtiéndoles que podría confiscar sus cámaras.
Ni la Autoridad Palestina ni Hamas han hecho comentarios oficiales al respecto, como tampoco sobre los acontecimientos en Egipto, a pesar de que la primera considera a Mubarak un aliado.

