El Departamento de Estado de los Estados Unidos reconoció ayer, lunes, que “Documentos Palestina”, la filtración publicada por Al-Jazeera, complica los esfuerzos norteamericanos para lograr un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos, a pesar de lo cual la administración de Barack Obama no cesaría su trabajo en pos de ese objetivo.
“No negamos que, al menos por un tiempo, esta difusión hará más difícil la situación de lo que ya era”, admitió el vocero de ese ministerio, P. J. Crowley, en referencia a los 1.600 documentos confidenciales obtenidos por la cadena televisiva catarí Al-Jazeera.
Crowley señaló que los mismos no son estadounidenses, así que Estados Unidos no podría verificarlos, no obstante lo cual tendrían un efecto sobre los desafíos políticos a resolver, “independientemente de si un documento es exacto y otro no lo es”.
Aun así, “nada de esto cambia nuestra comprensión de lo que está en juego o lo que hay que hacer”, aseguró el vocero.
“Seguimos creyendo que un acuerdo-marco es posible y necesario, y seguimos trabajando para involucrar a las partes” en negociaciones directas, a fin de un acuerdo de paz israelo-palestino.
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