Decenas de furiosos manifestantes palestinos agredieron hoy, viernes, con huevos y un zapatazo a la ministra de Asuntos Exteriores francesa, Michele Alliot-Marie, durante su visita a la Franja de Gaza, por haber instado a la liberación del soldado franco-israelí Gilad Shalit, capturado por terroristas palestinos en 2005, en territorio soberano de Israel.
Los revoltosos eran familiares de presos palestinos encarcelados en prisiones israelíes y atacaron la caravana oficial ni bien ésta atravesó el cruce de Erez, desde Israel.
La policía de Hamas finalmente dispersó a los manifestantes, que se trasladaron a las puertas de una oficina de las Naciones Unidas en la ciudad de Gaza, donde Alliot-Marie desarrolló su primera actividad allí, y luego la siguieron hasta un hospital cercano, mientras le arrojaban huevos a su comitiva.
La televisión palestina mostró cómo la canciller francesa esquivó por poco un zapatazo, al subir a un jeep y con una fuerte custodia.
Alliot-Marie no se reunió con funcionarios de Hamas durante su visita de medio día, en virtud de la política de la Unión Europea, que lo considera una organización terrorista.
Ayer, jueves, Alliot-Marie se reunió en Jerusalem con los padres del soldado cautivo, tras lo cual no efectuó declaraciones públicas, pero el padre de Gilad Shalit, Noam, aseguró que la ministra había pedido que Hamas permitiera que la Cruz Roja visitara a su hijo por primera vez.
Shalit calificó a la captura de su hijo como un “crimen de guerra”, lo cual los palestinos entendieron que fueron palabras expresadas por Alliot-Marie.
El portavoz de Hamas Sami Abu Zuhri, declaró que esas declaraciones reflejaban un “sesgo total hacia Israel” e ignoraban a los miles de palestinos detenidos en cárceles israelíes, cuya liberación exigen a cambio de la del soldado.
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