Los partidos Israel Beiteinu y Shas y los movimientos reformista y conservador acordaron hoy, lunes, prorrogar por otros seis meses el statu quo vigente en el Estado hebreo en materia de conversiones al judaísmo.
De este modo, hasta el 10 de julio no se tratará en el Parlamento el proyecto de ley impulsado por el primero de ellos y los dos últimos retirarán sus peticiones ante la Corte Suprema de Justicia en demanda de una posición más igualitaria hacia las conversiones realizadas por rabinos no ortodoxos.
Mientras tanto, el titular de la Agencia Judía, Natán Sharansky, y el jefe de gabinete, Zvi Hauser, en nombre de la unidad judía y el gobierno israelí, respectivamente, presidirán una mesa que incluirá a representantes de los ministerios del Interior y Justicia, corrientes no ortodoxas y la Agencia Judía y se ocupará de agilizar y tramitar las quejas y preocupaciones acerca de la burocracia que conversos actuales o potenciales podrían encontrar en el Gran Rabinato u otros sectores de la administración israelí.
De momento, este foro no incluirá a representantes del Gran Rabinato, ni de la Autoridad de Conversión del Estado.
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