Cuarenta y ocho miembros del Knesset (parlamento israelí) firmaron un petitorio pidiendo un boicot contra las compañías israelíes que están involucradas en la construcción de la ciudad palestina Rawabi y quienes se comprometieron a desinvertir en los asentamientos israelíes durante su trabajo allí.
“Las compañías vendieron sus almas sionistas y su solidaridad nacional por un par de dólares”, lee el petitorio, que les pide a los ministros del gabinete que se abstengan de cooperar con cerca de 20 empresas israelíes que se comprometieron a boicotear los productos israelíes de Cisjordania, Jerusalem del Este y los Altos de Golán.
El petitorio fue una iniciativa del lobby Eretz Yisrael, encabezada por el miembro del Knesset Ze`ev Elkin y Aryeh Eldad, y fue firmado por el ala derecha así también como por la facción de Kadima, incluyendo al ex ministro de finanzas Roni Bar-On y el jefe del Comité de Control Estatal Yoel Hasson.
El petitorio explica que “las compañías israelíes que proveen productos y servicios para la construcción de la ciudad árabe Rawabi aceptaron firmar un contrato en el que cooperarán con el boicot palestino de productos y servicios en lo que ellos llaman las tierras ocupadas de Jerusalem del Este, Cisjordania, Franja de Gaza y los Altos de Golán”.
“Le pedimos a ustedes, ministros del gabinete, sin importar las facciones, que se abstengan de cualquier tratado empresarial con aquellas compañías israelíes que firmaron o firmarán este vergonzoso contrato, que es la cooperación con el terrorismo económico palestino”, insta la carta.
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