Incendio en el norte israelí
El impresionante incendio en el norte israelí, que se cobró más de 40 vidas e innumerables heridos, destruyó más de cinco millones de árboles y afectó a varias poblaciones, lo cual hizo que en casi todos los espacios comunitarios se efectuaran dos preguntas: cómo era posible que el Estado de Israel no estuviera preparado para enfrentar una contingencia de esa magnitud y qué debía hacerse para colaborar con el KKL para reponer los árboles destruidos.
La organización de una campaña de emergencia fue la respuesta lógica a la segunda inquietud, mientras que la primera continúa presente.
Reconocimiento argentino al Estado Palestino
La decisión del Gobierno argentino, de reconocer al Estado Palestino, dada a conocer el día lunes 6 al mediodía, por el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, no sorprendió tanto como la falta de una inmediata reacción institucional comunitaria.
Otro hecho que ocurrió la semana pasada ha sido que, debido a una información brindada por un medio de prensa, se supo que la República Argentina le contestó a Irán el pasado 23 de noviembre, respecto a los planteos que ese país realizó luego de que la Presidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner propusiera juzgar en un tercer país a los funcionarios iraníes requeridos por la justicia argentina por el atentado a la AMIA.
Si la falta de difusión oficial de esa respuesta y la decisión de reconocer al Estado Palestino tienen alguna relación es un interrogante que sin dudas muchos miembros de la comunidad se están haciendo.
Que el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, solicitara entrevistarse con Héctor Timerman ni bien regresó al país a mediados de semana, cosa que ocurrió el viernes pasado, y le planteara el descontento de la comunidad por el reconocimiento del Estado Palestino, según declaró Borger a la Agencia Judía de Noticias, para algunos es un hecho meritorio. Para otros, es un tema que le corresponde a la DAIA, como parece que lo reconoció William Burns, segundo de Hillary Clinton secretaria de Estado de los Estados Unidos, quien consideró este tema, entre otros, con el presidente y ex secretario general de la DAIA, Aldo Donzis y Fabián Galante respectivamente.
Interna Comunitaria
La elección del próximo 10 de abril sigue movilizando a la dirigencia comunitaria, estén o no involucrados en la misma, pues su resultado y la posterior elección de quien presidirá la AMIA desde mediados del 2011 hasta igual momento del 2014 tendrá una importancia capital en las relaciones que mantenga con el resto de las instancias centrales, la instrumentación de la acción social, el apoyo a la educación judía y el accionar cultural de la institución, por mencionar sólo algunos aspectos en los que la impronta del presidente de la AMIA se hace sentir.
Mientras un sector de la oposición se siente molesta, o mejor dicho decepcionada, por el acuerdo entre “Amia es de todos” y “Avodá”, el “Bloque Unido Religioso” realizó una reunión la sede de la Yeshivá que dirige el rabino Samuel Levin, en la que habría quedado claro que su candidato a presidente será Ángel Barman.
Para los hombres del “Bloque Unido Religioso” es clara la tarea que les espera: conseguir que casi todos los asociados de la AMIA que tienen una forma de vida raigal (ortodoxa) concurran a votar el 10 de abril del 2011, a fin de asegurarse – como mínimo – continuar siendo la primera minoría.
Por su parte, quienes intentarán que esto no ocurra, además de solidificar los acuerdos electorales que logren entre ellos, deberán enfrentar un desafío por demás interesante: demostrar que su proyecto para gobernar la institución no se sustenta en una postura antiortodoxa. Decimos esto debido a que la visualización que se tiene de ellos es que muchos lo son.
Que sea cierto o no puede resultar irrelevante para aquellos que sin ser raigales (ortodoxos) consideran que Borger ha hecho una buena gestión y que cuando alguien recuerda la frase “judíos genuinos” les vuelve a la memoria las afirmaciones de algunos dirigentes hoy enrolados en la oposición de que no se debía permitir que un “ortodoxo” presida la AMIA.
Además es sabido que los referentes y los líderes espirituales identificados con el judaísmo religioso liberal, sean conservadores o reformistas, tienen grandes diferencias con la ortodoxia pues estos no los reconocen como rabinos ni aceptan sus conversiones al judaísmo y sin lugar a dudas apoyarán a las listas electorales opositoras al “Bloque Unido Religioso”, lo que reforzará la visión antiortodoxa que se tiene de ellos por más que no lo sean.
Situación complicada
Como usted vera, estimado lector, en la última semana los diversos temas se mezclan y se unen enredándose, dificultando el análisis y posibilitando que quienes deban realizarlo se confundan.
Con esto no estamos tratando de justificar los errores de interpretación que seguramente existen en esta nota, sino solamente enunciando la compleja realidad en la que deben tomar decisiones los dirigentes. Decisiones, que en definitiva es usted el que terminará juzgando acertadas o equivocadas en base a su real saber y entender, pero sin negar que la situación es complicada.

