El Departamento de Estado estadounidense desvinculó parte de sus bases de datos de la red del Gobierno, en un intento por evitar nuevas filtraciones como las de los 250 mil documentos difundidos desde el domingo por el portal Wikileaks.
El vocero del Departamento de Estado, P.J. Crowley, explicó a la prensa que la medida se adoptó la semana pasada.
"Hemos eliminado la conexión entre esta base de datos y una red clasificada", puntualizó Crowley.
Según consignó el diario The Jerusalem Post, a través de su sitio web, Crowley, aclaró que la decisión era temporal, por lo menos hasta que corrijan "las debilidades en el sistema que se han hecho evidentes a causa de esta pérdida" de datos.
Wikileaks publicó esta semana más de un cuarto de millón de notas diplomáticas que nunca fueron concebidos para ser leídos fuera del gobierno de los Estados Unidos.
Según un informante, la base desconectada es la de SIPRNet, como se conoce al Secret Internet Protocol Router Network, una de las supuestas fuentes de las filtraciones de los documentos confidenciales.
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