La Autoridad de los Aeropuertos de Israel (AAI) ha hecho mejoras en sus arreglos de la seguridad en el Aeropuerto Ben-Gurión desde el descubrimiento de la semana pasada de un número de bombas sofisticadas sobre aviones camino a EE.UU.
La amenaza llegó en forma de dispositivos explosivos escondidos en cartuchos de impresoras. Los investigadores se han centrado en la facción de constructores de bombas de Al-Qaeda de Yemén, que habían diseñado previamente una bomba que falló al dispararse en un avión de pasajeros en EE.UU. en diciembre del año pasado.
Los oficiales de seguridad dijeron que la Shin Bet (Agencia de Seguridad de Israel) había conducido pruebas para entrenar a la seguridad del aeropuerto para escenarios similares en los últimos meses.
“Nos chequeamos y revisamos después de cada incidente que pasa en todo el mundo. Nos entrenamos basados en lo que aprendemos y a veces hacemos cambios. En general no nos preparamos para el ataque que ocurrió, pero para el próximo que pasará”, explicó un alto oficial de seguridad involucrado en la planificación de la seguridad de los aeropuertos en Israel.
El martes, la División de Seguridad de la AAI mantuvo un encuentro de oficiales de seguridad extranjeros de todo el mundo para una visita en el aeropuerto. Durante el encuentro, la delegación visitó la división del cuarto de comando y control del mismo y recibió descripciones de las varias medidas de seguridad instaladas en el sitio, incluyendo diferentes cámaras y sensores que pueden hacer cálculos del tamaño de los objetos a la distancia.
Según los oficiales de seguridad israelíes, mientras que no hubo otro ataque contra aerolíneas israelíes en los últimos años, existe una “amenaza real” contra la aviación mundial en general y en Israel en particular.
“Es posible que nuestras medidas de seguridad eviten que los terroristas intenten algo. Esto no significa que seamos los mejores en seguridad y siempre necesitamos trabajar para asegurar nuestro nivel”, explicó un oficial.
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