Unos 1.300 policías, guarda-fronteras y voluntarios vigilan la seguridad de la manifestación.
Se espera la presencia en ella de quince diputados del bloque derechista Likud, que preside el primer ministro israelí, Ariel Sharón, según dijo la televisión Canal Dos.
Segmentos de discursos anteriores de Sharón van a ser emitidos, incluido uno que critica cualquier retirada unilateral de Cisjordania y otro en el que asevera que «es el gobierno, no la nación, el que está cansado».
El acto se celebra en vísperas de la ejecución de las decisiones adoptadas por Sharón y el ministro de Defensa, Shaúl Mofaz, para desmantelar a partir de esta próxima semana seis de una serie de «asentamientos ilegales», es decir, levantados sin permiso oficial.
El diario Iediot Ajronot informó hoy de que Sharón, decidido a llevar adelante su «plan de desconexión» de los palestinos en Cisjordania, también se propone desalojar 17 viejos asentamientos, establecidos con la aprobación del Gobierno, pero que quedarán fuera del límite de seguridad» que el primer ministro ha de trazar, unilateralmente, a lo largo de ese territorio ocupado.
La «desconexión», afirmó Sharón esta semana en una tormentosa sesión del Comité Central de su bloque derechista Likud, «la aplicaré yo» si fracasa la aplicación de la «Hoja de ruta», el plan de paz del Cuarteto de Madrid que intenta impulsar Estados Unidos.
El Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el movimiento Al Fatah emitieron ayer sábado un comunicado en Ramala reivindicando su derecho a proclamar «unilateralmente» un estado soberano en Cisjordania y Gaza, con la fronteras de 1967 y la capital en Jerusalén. EFE cps/mlg
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