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“El Dr. Binyamin Zeev Herzl vivió en este edificio cuando el visitó la tierra de Israel en 1898”.

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En el pasado, hubo un modesto cartel en un edificio sobre un evento conectado con el nacimiento del movimiento sionista que decía, “El Dr. Binyamin Zeev Herzl vivió en este edificio cuando visito la tierra de Israel en 1898”.
Hay un pequeño detalle que, el Dr. Theodore Herzl, llamado padre del moderno estado de Israel, no imaginó. En la franja de lujosas tiendas,  conocida hoy como la Avenida Alrov, construida sobre las ruinas de Mamilla en Jerusalén, hay una librería donde es posible obtener una elegante copia del libro de Herzl, Altneuland (Antigua-Nueva Tierra), traducida del alemán. El negocio está localizado en un renovado edificio el cual, a fines del siglo XIX, era el hogar de la familia Stern. Muchos jerosolimitanos recuerdan el sencillo edificio original, de antes de la Guerra de los Seis Días, el cual se levantaba cerca del alto muro de concreto que atravesaba, a lo ancho, la calle Mamilla, protegiendo a los transeúntes de las balas de los tiradores jordanos apostados en los muros de la Ciudad Vieja.
En el pasado, hubo un modesto cartel en este edificio sobre un evento conectado al nacimiento del movimiento Sionista que decía, “El Dr. Binyamin Zeev Herzl vivió en este edificio cuando el visitó la tierra de Israel en 1898”. Ciento doce años después, esa visita de la que esperaba obtener el apoyo del Kaiser Wilhelm II de Alemania para la idea del establecimiento de un estado judío, muchos de los clientes de la librería desconocen ese capítulo de la historia de la construcción que se convirtió en una parte integral de Jerusalén en 2010.
El espíritu de Herzl acompañó al movimiento sionista desde su primer día  y, a diferencia de otras figuras centrales, que desempeñaron un papel principal en el renacimiento del pueblo de Israel en su tierra, su visión permaneció  en nuestras conciencias hasta hoy,  años después de saber  que estaba en lo correcto al decir, “Si lo queréis, no será una leyenda”. El primer banco judío, fundado por Herzl,  se convirtió en el Banco Leumi LeIsrael (literalmente, el Banco Nacional de Israel). El periódico,  en alemán, fundado por Herzl, Die Welt (literalmente, El Mundo), fue, en sus manos, una invaluable herramienta de medio de comunicación para publicitar la idea de la nación judía retornando a su tierra. Herzl, que  era periodista, escritor y abogado con una licenciatura en leyes, nació en Budapest, pero emigró a Viena con su familia cuando era un niño. Completó sus estudios de Derecho en Viena pero no trabajó en su profesión debido a las políticas que impedían que, los judíos, practicaran la abogacía. Se  dedicó a la literatura  y el periodismo  y fue corresponsal en París y Londres.
La vida en Viena  y como periodista en Francia durante el Juicio Dreyfus, abundaba en antisemitismo y esto lo llevó a considerar una solución para la nación judía. Los eruditos no están de acuerdo en esta aseveración  pero, en 1896, cuando Herzl publicó su libro “El Estado Judío” ese opúsculo  se convirtió en la base para el Sionismo político e hizo suyo el alistamiento del apoyo internacional para el establecimiento de una patria judía. Este enfoque se enfrentó con el del “Sionismo Práctico” promovido por Menachem Ussishkin y sus partidarios, que buscaban establecer los hechos sobre el terreno emigrando a Israel y colonizándolo. Herzl dio el sabio y obvio primer paso  y, en 1897, convocó el Primer Congreso Sionista con el objetivo de consolidar todas las fuerzas de los amantes de Sión hacia convertir en realidad el establecimiento de un Estado Judío.
Cuatro años después, durante el Quinto Congreso Sionista, el sendero hacia el establecimiento de una floreciente empresa sionista empezó, y desde entonces hasta hoy, su “negocio” es realizar la visión sionista de Theodore Herzl. Nos referimos  al Keren Kayemeth LeIsrael-Jewish National Fund [Fondo Nacional Judío]. El espíritu detrás del establecimiento del Fondo fue Yona Kremnetzky, secretario personal de Herzl, quien buscó establecer un fondo para recaudar dinero en el mundo judío con el objetivo de redención de  las tierras de Israel como preparación para el asentamiento judío. Kremnetzky y Herzl lucharon en el Congreso Sionista con prominentes líderes judíos, que se oponían  a establecer el fondo para redimir tierras. Kremnetzky apareció con la idea de la “Caja Azul”, la cual se convirtió en un símbolo sionista en las comunidades judías a través del mundo, así como en Israel. Solamente un año antes  una de las más únicas cajas azules fue traída a las sedes del KKL-JNF en Jerusalén. Era una de las primeras creadas en Europa por el artista judío-alemán Leopold Fleischhacker y fue hecha de bronce. Fue traída a KKL-JNF en Israel por el nieto de Yona Kremnetzky, John, quien también aportó  viejas fotografías de la esposa de Theodore Herzl, Julia y su hermana Paulina, dedicadas a Yona Kremnetzky.
El Bosque Hulda y la Casa Herzl
En 1902, Kremnetzky obtuvo, por  votación, el cargo de primer presidente de KKL-JNF, y su nombre fue conmemorado tres veces en el Libro Dorado de KKL-JNF, uno con la firma del Dr. Theodore Herzl. Con los fondos iniciales, provenientes de filántropos y gente sencilla a través de todo el mundo, el Fondo compró tierras en la región de lo que hoy es el Bosque Hulda, y ahí, después del fallecimiento de Herzl en 1904, los primeros olivares y viñas fueron plantados, los cuales constituirían la  base para los medios de subsistencia de los inmigrantes judíos. La primera granja agrícola experimental se estableció en ese lugar, con su edificio principal, residencia del  director. Hoy es conocida como la “Casa de Herzl” y cuenta la historia de KKL-JNF desde sus inicios, y los papeles de Herzl y Kremnetzky en el establecimiento de la organización. Después de ser restaurada con la contribución de los Amigos del KKL-JNF de Estados Unidos y Canadá, el lugar  sirve como un centro de información y educación sobre el inicio de las actividades de KKL-JNF.
En orden de mantener la propiedad de las tierras compradas, se plantaron los primeros árboles de pinos y cipreses en la tierra de Israel. Con la ayuda de la Caja Azul y las estampillas del KKL-JNF, la organización continuó recaudando dinero para la redención de las tierras, ya fuera en la planicie costera cerca de los antiguos asentamientos, el Valle de Jezreel o en la Galilea.
Después de plantar el olivar, un años después de su muerte en 1904, los primeros árboles conmemorativos de Herzl fueron plantados en el Bosque Ben Shemen, uno de los más grandes sitios de recreación y esparcimiento en la parte central de Israel. En 1908, los primeros vecindarios judíos empezaron a ser construidos al norte de Jaffa, la ciudad donde el barco de Herzl ancló diez años antes. El nombre de la primera ciudad hebrea fue pronto elegido: Tel Aviv (interpretación hebrea del libro de Herzl (Antigua Nueva Tierra)).
El Cedro de Herzl y el Proyecto de Forestación de KKL-JNF
En su primera noche en Israel, Herzl y los miembros de su misión se quedaron en Rishon Letzion. Sus  residentes bailaron para Herzl, y la famosa orquesta de Rishon Letzion tocó para los invitados. De Rishon Letzion prosiguió a Mikve Israel y de ahí a Nes Ziona. “Yo tuve que visitar casi cada casa en el poblado”, escribió Herzl en sus memorias sobre la cálida recepción. En Rehovot, Herzl fue bienvenido por una brigada montada. “Los miembros de la misión y yo mirábamos a esos jinetes con lágrimas en nuestros ojos”.  En el poblado de Motza, en las afueras de Jerusalén, “planté un cedro en la colina de la parcela de Broza, y Wolfsohn un vástago de palmera. Unos pocos árabes nos ayudaron así como lo hicieron los colonos de Broza y Katz. Regresamos a Jerusalén tarde en la noche”, escribió Herzl en su diario.
Comprar tierras para el asentamiento y desarrollo por parte de KKL-JNF fue, en sus primerísimas etapas, seguir las huellas de Herzl en Israel. Primero fue en la tierra de los poblados “más antiguos”, los cuales Herzl visitó y describió con gran asombro, aunque tenían solo 8 a 10 años en esa época. Luego se compraron  a través de toda la tierra de Israel, hasta que, en la cima de su actividad, KKL-JNF poseyó más del 13% de toda el área actual del Estado de Israel. Los bosques  Ben Shemen, Hulda  y Balfour en la Galilea más baja, fueron emblemáticos de la gran empresa de forestación, la cual trajo el color verde de regreso a Israel  cubriendo extensas áreas, devastadas por cientos de años de explotar los recursos naturales de la tierra por sus conquistadores.
A principio de 1930, la imagen y visión de Theodore Herzl ya era el nombre del movimiento Sionista. Una mustia postal encontrada entre las posesiones de Wolff-Zeev Baron da una idea del alcance de las actividades del KKL-JNF inspiradas por Herzl. En su reverso, la postal muestra una escultura en madera de Theodore Herzl. En el frente de la postal, la cual lleva una estampilla y sello postal del servicio postal de Alemania (julio, 1931)  dice, “Theodore Herzl (1860-1904), el fundador del movimiento palestino moderno”, y en la base del frente dice, “Los bosques de Herzl son un eterno memorial. 1´250,000 árboles, plantados gracias a las contribuciones voluntarias (un árbol=6 marcos), dan sombra y frescura a las antiguas áridas colinas de Palestina”.
La postal fue enviada por uno de los principales activistas del movimiento Hechalutz (Pionero), Isa Dimenstein, a su amigo Wolff (Zeev) Baron, miembro de la rama de la organización Hechalutz en la ciudad de Danzig (hoy, Gdansk, Polonia). Hoy no están con nosotros  pero, la postal, sobrevivió como un recuerdo histórico adicional del activismo sionista y las actividades del KKL-JNF, los cuales fueron el resultado de las ideas y grandes energías invertidas por Theodore Herzl en promover el movimiento Sionista.
La Bicicleta de Herzl
En sus primeras décadas, el KKL-JNF dedicó la mayoría de sus esfuerzos a reverdecer  el país a través de la forestación, pero en décadas más recientes, la organización enfocó  sus esfuerzos en áreas adicionales, en concordancia con las necesidades de  la gente y de la tierra: preparación de la tierra, infraestructura agrícola, lucha contra la desertificación, construcción de reservorios para ayudar a la economía de agua de Israel, y restauración de los ríos. El inmenso alcance de las actividades del KKL-JNF le dio a la organización su reputación como la organización “verde” más grande de Israel, y es popular en el mundo, en especial para todos aquellos que lidian  con temas ambientales similares a los israelíes. Como resultado del involucramiento del KKL-JNF con instituciones académicas en el campo de la investigación agrícola y ambiental, logró  la aclamación científica internacional y productivas colaboraciones bilaterales en varios campos de investigación.  Esa colaboración empezó  con los temas de la restauración y rehabilitación de las fuentes de agua (con las provincias de Alberta y Manitoba de Canadá), en asuntos relativos  a la lucha contra las pestes en bosques de producción maderera (con Australia, India, China, Turquía, algunos países en África, incluso Brasil), y en el campo de la investigación agrícola, descubriendo las especies correctas de vegetales y frutas para condiciones difíciles de clima y suelo.
En los 109 años de existencia sus  líderes no olvidaron  el papel desempeñado por Herzl en establecer la organización. El personal del KKL-JNF puede ser encontrado casi en cualquier lugar del mundo donde hay comunidad judía. Junto con la Caja Azul, la cual fue reintroducida al sistema escolar de Israel como parte de la herencia educativa sionista, Herzl está en la cima de la pirámide conceptual y práctica del KKL-JNF. Pero esa no es la única razón por la cual el KKL-JNF celebra su natalicio. Su legado son los pequeños detalles de su vida y la manera de vivir, y el KKL-JNF está orgulloso de tomar la responsabilidad de esos elementos en el Estado de Israel del 2010. Por ejemplo, En un evento del KKL-JNF por el Día de la Independencia, una compañía ofreció un gran premio financiero para cualquiera que pudiera encontrar la bicicleta de Herzl. Una foto mostrando a Herzl parado al lado de su bicicleta fue vista  en el centro de uno de los nuevos proyectos del KKL-JNF para beneficio del público –forjando senderos para bicicletas en los bosques a través de todo Israel. En el siglo XIX, Herzl se movilizó en bicicleta en su vida diaria y una vez fue citado diciendo, “Una bicicleta le da a una persona una vida nueva”. Desde que el KKL-JNF comenzó con los  senderos con la ayuda de amigos de todo el mundo, el paseo en bicicleta para familias y como deporte se desarrolló a través del país, y ahora incluye a miles de familias que usan las rutas panorámicas preparadas para este propósito por el KKL-JNF.
Eso no es sólo un sueño o leyenda. La mayoría de las leyendas tienen un final feliz. En el KKL-JNF, como en todas partes en Israel, la gente continúa  construyendo. En el Día de la Independencia, sobre el Monte Herzl, el “Viaje siguiendo las Huellas de Herzl”, fue concluido. El Presidente Mundial de KKL-JNF Efi Stenzler participó en este viaje, cuya meta era hacer que la gente estuviera más consciente de los lugares y eventos centrales en la vida del hombre que visionó la fundación de un utópico estado judío productivo, en especial  agrícola. Su visión no incluyó la violenta oposición al establecimiento del Estado de Israel por parte de los árabes viviendo en el Medio Oriente. Ni tampoco imaginó las guerras, ni  el antisemitismo del que fue testigo y que lo llevó a comenzar a pensar en la dirección de un Sionismo político, traería el peor de los horrores sobre la nación judía solamente 35 años después de su muerte.
Durante el 62do año de la Independencia de Israel, el Dr. Theodore Herzl es el centro de los eventos. Una serie de tres estampillas especiales se imprimieron en su honor, combinando su famosa silueta en el balcón del hotel,  en Basilea,  viendo fotos de inmigración, agricultura, ciudades y la alegría de construir la tierra.
109 años pasaron  desde que Theodore Herzl se paró en el escenario del Quinto Congreso Sionista, el que rechazo la moción de Yona Kremnetzky para establecer Keren Kayemeth LeIsrael, y dijo, “Nosotros no debemos levantar la sesión sin haber logrado nada, después de años de buscar una forma de establecer este fondo nacional. No queremos levantar la sesión una vez más sin haber creado esta empresa ¿Quieren que lancemos las actividades del Keren Kayemeth inmediatamente, o no?  Es su prerrogativa decidir posponer el establecer este fondo por otros dos años o hasta los días del Mesías”. Alentado por los aplausos de la audiencia, Herzl hizo que se votara.El resultado fue  que “el fondo es la propiedad del pueblo judío entero”.  195 fueron a favor, 82 en contra, y así, a las 7 y cuarenta de la tarde, el 29 de diciembre de 1901, el 19 de Tevet del 5662, Herzl pudo declarar que “el Fondo Nacional Judío quedó establecido”.
Desde entonces, las huellas del KKL-JNF pueden ser vistas en todos lados en Israel, en actividades en marcha para la preservación de la tierra y su desarrollo en respaldo del hombre y su medio para las generaciones por venir. Cidipal

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