Inicio NOTICIAS Israel. Inundaciones en el Néguev y la Aravá. Escenas impresionantes y grandes peligros

Israel. Inundaciones en el Néguev y la Aravá. Escenas impresionantes y grandes peligros

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Los equipos del KKL en el sur examinan los daños y ayudan a despejar las carreteras a las poblaciones y a las parcelas agrícolas, a fin de ofrecer una ayuda inicial a las localidades aisladas, desde Yotvata a Idán. Hablamos con el plantel de campo del KKL, liderado por el director de la Región Sur Ami Uliel, el vicedirector de la Región Norte Itzik Moshé y el director regional de la Unidad de Operaciones en el sur, Yossi Otmazgin, sobre los daños y los trabajos de rehabilitación necesarios.

 

El daño principal fue el causado a los reservorios de aguas aluvionales, que son de naturaleza diferente a los reservorios cerrados que almacenan agua reciclada. Un reservorio de aguas aluvionales se construye como un reservorio abierto, con un aliviadero lateral. Cuando se producen inundaciones, la represa se llena y el agua excedente fluye por el aliviadero. El desafío que deben afrontar los planificadores de reservorios de agua en la Aravá consiste en construirlos de manera tal que tome en cuenta los grandes costos económicos ante la posibilidad de que se vean dañados por las inundaciones poco frecuentes en la región. Por ello puede suceder que un reservorio con cierta capacidad de almacenamiento resulte dañado durante una inundación por el agua que fluye a su interior por encima de su capacidad de retenerla.

 

 

A continuación ofrecemos detalles sobre los daños causados por las recientes inundaciones.

 

Reservorio Zukim: El reservorio quedó colmado hasta el borde. A raíz de las intensas inundaciones y los volúmenes excepcionales de agua que excedieron la capacidad de almacenamiento del reservorio, se produjeron daños severos a los terraplenes e infraestructuras que lo rodean. Su infraestructura deberá ser rehabilitada y sus terraplenes reforzados. El reservorio y sus alrededores fueron creados con la ayuda de los Amigos del KKL en los Estados Unidos, Canadá y Holanda.

 

Reservorio Eshet: Quedó colmado hasta el desborde, sin ningún daño para el reservorio pero sí para las rutas de acceso a él, que deberán ser reparadas. El reservorio fue construido con ayuda de los Amigos del KKL en América del Norte.

 

Reservorio Nikrot en Ein Yáhav: Quedó colmado hasta el desborde. En el reservorio, el agua arrastró la carretera pavimentada de Ein Yahav a Hatzeva, así copmo todas las rutas agrícolas que conducen a los invernaderos. Se deberá reforzar los terraplenes y rehabilitar las rutas dañadas por las aguas de las inundaciones. La rehabilitación de las granjas en Ein Yahav ha sido posible con la ayuda de los Amigos del KKL en los Estados Unidos, Australia y Holanda.

 

Reservorio Hatzeva: El reservorio quedó lleno hasta el borde. Resultaron dañadas las rutas de acceso al mismo y al aliviadero en el terraplén. El agua erosionó el lado externo del terraplén, que deberá ser reforzado, así como las rutas de acceso, que deberán ser reparadas.

 

Reservorio Idán: El daño causado fue considerable y el aliviadero del reservorio se desmoronó por completo. Un camión que se hundió totalmente en el barro y cuyos pasajeros fueron felizmente rescatados, sigue atascado a un lado del reservorio. La infraestructura de la Compañía de Aguas, Mekorot, en la estación de bombeo ubicada en la parte más alta del terraplén colapsó por completo, al igual que el poste de electricidad cercano al reservorio. Todas las carreteras que rodean el reservorio deben ser reparadas. Los lados del terraplén externo fueron erosionados por el torrente de aguayt deberán ser reparados y reforzados. El reservorio Idán fue construido con ayuda de los Amigos del KKL en Italia.

 

Reservorio Neot Temarim: El reservorio se llenó por completo. Se causaron daños a las rutas de acceso y al lado externo del terraplén. Se necesitan trabajos básicos de restauración. El reservorio Neot Temarim fue construido con ayuda de los Amigos del KKL en Europa y Canadá.

 

Reservorio Nájal Laván – Reservorio Nitzana: El reservorio desbordó. Cuando se construyó la presa de Laván, se la planificó más baja que lo requerido a fin de almacenar agua en el reservorio, y el torente de agua fluyó y desbordó del aliviadero. El reservorio y el aliviadero no resultaron dañados y retienen el agua almacenada. El aliviadero ha sufrido daños menores: una pequeña rotura en la conexión entre la presa y el canal que conduce el agua hasta el reservorio. El consejo local está preparando un plan de rehabilitación para la zona dañada; el KKL evaluará las posibilidades de brindar la ayuda adecuada. El reservorio de Nájal Laván, que fue construido con el apoyo del KKL del Reino Unido, ya había experimentado una gran inundación que lo partió de lado a lado, pero fue reparado y reforzado. El reservorio fue planeado para acopiar un flujo de superficie de 1.000 m3 de agua por segundo, ¡pero actualmente el agua fluye a una velocidad de 2.000 m3 por segundo!

 

La Ruta de la Paz en la Aravá: Todas las carreteras resultaron erosionadas por las inundaciones, y deberán ser reparadas. La Ruta de la Paz fue creada con la ayuda de los Amigos del KKL en los Estados Unidos y Europa.

 

También junto a la orilla este (Jordanian) del río Aravá, en las tierras agrícolas de Idán, Hatzeva y Yahav, se han producido daños considerables a las infraestructuras agrícolas, los invernaderos y las tierras de labranza. Asimismo se han producido grandes daños a las carreteras que conducen a las comunidades de Nizana y Kadesh Barnea. El colapso del puente en esa zona bloqueó el acceso a las poblaciones y anegó las rutas a las poblaciones de Beer Milka, Nizana, Azuz y Kehmin. Los equipos del KKL llevaron niveladores como primera ayuda para nivelar las rutas a las poblaciones.

 

Acopio de aguas aluvionales

Inundaciones en Nájal Zohar

 

 

El clima desértico se caracteriza por una estación lluviosa corta y extremadamente irregular. Usualmente llueve en invierno; el agua que fluye básicamente por la superficie se concentra en los wadis (cauces secos de los ríos) y genera inundaciones instantáneas, a veces de extrema intensidad. La mayor parte de esta agua se desperdicia, por evaporación o porque fluye hacia el mar. Una pequeña parte se filtra en la tierra y cumple una función importante en el rellenado de los acuíferos que padecen extracción excesiva de agua. Durante más de una década se han desarrollado métodos para acopiar estas aguas aluvionales recogiéndolas en los reservorios. El agua así acumulada se convierte en una fuente de agua fresca para riego de cultivos en algunas de las zonas más áridas del Néguev y cumple una misión destacada en el éxito de las iniciativas agrícolas en la región. El KKL es una fuerza líder en estas tecnologías avanzadas de acopio de agua y está intensamente involucrado en la construcción de represas y reservorios para retener la mayor cantidad de agua posible.

 

 

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