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Por Raúl Kollmann

La Corte confirmó el fallo AMIA, pero complicó a Telleldín
Por Raúl Kollmann

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La Corte Suprema de Justicia se pronunció ayer sobre dos aspectos fundamentales de la investigación del caso AMIA. Por un lado, ratificó el sobreseimiento de los policías bonaerenses acusados en su momento y, de hecho, confirmó que el juez Juan José Galeano, los fiscales y los funcionarios del gobierno de Carlos Menem armaron una pista falsa orientada a imputar a esos policías por el atentado. Así quedó firme la condena a lo que el Tribunal Oral calificó como “una maniobra al servicio de oscuros intereses de políticos inescrupulosos”. Por otro lado, el máximo tribunal evaluó que esa maniobra, puesta en marcha a partir del 31 de octubre de 1995, un año y tres meses después del atentado, no puede anular las pruebas que había hasta ese momento contra el armador de autos truchos, Carlos Telleldín, y contra los policías en cuanto a la forma en que lo extorsionaban. Esto significa que muy probablemente se realice un nuevo juicio contra Telleldín, por su eventual vinculación con el atentado, y otro contra los policías bonaerenses por las extorsiones contra Telleldín.

El artífice del fallo fue Carlos Fayt, pero el voto cuenta también con las firmas de Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Carlos Maqueda. En disidencia se pronunciaron Carmen Argibay y Santiago Petracchi, mientras que Eugenio Zaffaroni está excusado por haber realizado en su momento, antes de ser ministro de la Corte, un dictamen para la AMIA y la DAIA.

El efecto del fallo

Según indicaron –no sin polémicas– distintos juristas a este diario, el efecto concreto del fallo de ayer es el siguiente:

– La resolución de la Corte será enviada a la Cámara de Casación.

– A su vez, la Casación le ordenará al Tribunal Oral Federal número 3, que es el que hizo el juicio, que dicte un nuevo fallo respecto de la responsabilidad de Carlos Telleldín en el atentado y también sobre las extorsiones a las que los policías sometieron a Telleldín.

– El TOF 3 se apartará entonces del caso, porque fue el que dictó una sentencia que, parcialmente, fue cuestionada por la Corte.

– Se sorteará un nuevo Tribunal Oral Federal. La lógica es que ese Tribunal realice un nuevo juicio porque las pruebas esgrimidas contra Telleldín por el atentado y contra los policías por las extorsiones no fueron presentadas delante de estos nuevos jueces.

– También la lógica indica que ese TOF aceptará una instrucción preparatoria, es decir que las partes podrán aportar pruebas. Como es obvio, no será fácil aportar evidencias después de 16 o 17 años, depende cuándo empiece el nuevo proceso.

El punto nodal del caso AMIA siempre fue la responsabilidad en el atentado de los policías bonaerenses, encabezados por el otrora poderoso comisario Juan José Ribelli. El sobreseimiento de esos policías respecto del ataque contra el edificio de la calle Pasteur quedó firme ayer, justamente porque el máximo tribunal convalidó la nulidad de toda la investigación que hizo el juez, los fiscales y el gobierno de Menem a partir del 31 de octubre de 1995. Ese día, el magistrado abrió lo que se llamó el expediente Brigadas, basado en un pago de 400.000 dólares a Carlos Telleldín a cambio de que éste inculpara a los uniformados. Para el Tribunal Oral esa movida tuvo como objetivo presentar algún culpable a la sociedad y –aunque no lo dijeron expresamente– echarle la culpa a los policías del archirrival de Menem en aquella época, Eduardo Duhalde. El Tribunal utilizó la frase: “una maniobra al servicio de oscuros intereses de políticos inescrupulosos”.

Con su fallo de ayer, la Corte ratificó la nulidad dictada por el Tribunal Oral Federal número 3 en varios párrafos:

– “La nulidad encuentra base suficiente y razonable en los fundamentos en base a la ausencia de imparcialidad.”

– “No se cuestionan aquí las irregularidades en las que habría incurrido el magistrado a partir del 31 de octubre de 1995.”

– “Advertida la falta de neutralidad a través de los hechos concretos, no cabe duda que están afectados los actos del magistrado a partir de entonces.”

Telleldín, otra vez al banquillo

En realidad, entre la AMIA-DAIA y las agrupaciones de familiares hay una discrepancia de fondo. La dirigencia de la comunidad judía considera que Galeano sólo cometió un error –grave– al pagarle a Telleldín, mientras que las agrupaciones de familiares, en especial Memoria Activa, consideran –como el Tribunal Oral– que la maniobra fue muchísimo más vasta. En ella se combinaron la intervención de la SIDE y una camarista –María Luisa Riva Aramayo– muy cercana al menemismo, que fue a ver a Telleldín a la cárcel, con la inclusión de algunas pruebas y la exclusión de otras, el ofrecimiento de prebendas a algunos imputados de otros delitos para que declararan en contra de los policías y otros elementos de ese estilo. La Corte no se pronunció ayer explícitamente sobre este aspecto, pero dejó en firme que el expediente Brigadas fue una maniobra –no un error referido exclusivamente a un pago–, lo cual parece dejar más sólida la idea del armado que señaló el Tribunal Oral. Y los ministros de la Corte tampoco podían ser más categóricos porque justamente existe una causa judicial sobre ese punto, instruida por el juez federal Ariel Lijo: el magistrado ya dio señales de algunas de sus conclusiones procesando a todos los hombres claves de la investigación AMIA, empezando por el ex juez Galeano, los fiscales, el propio Telleldín, dos funcionarios de la SIDE y el jefe de entonces, Hugo Anzorreguy, el ex titular de la DAIA, Rubén Beraja, y en curso está la pesquisa sobre la participación del ex ministro del Interior, Carlos Corach e incluso el ex presidente Carlos Menem.

La mayor parte del texto emitido por Lorenzetti, Fayt, Highton de Nolasco y Maqueda pone el acento en que el Tribunal Oral anuló bien la investigación posterior al 31 de octubre de 1995, cuando puso en marcha la ofensiva contra los policías, pero que eso no invalida de ninguna manera todo lo actuado en el año y tres meses previos, o sea desde el día siguiente del atentado. Lo dice de la siguiente manera: “en suma, si bien se señalaron con precisión los hechos que pudieron provocar duda en cuanto a la imparcialidad del magistrado en la instrucción del expediente Brigadas, y por ello nada cabe discutir al respecto, no se citan hechos concretos para anular lo investigado con anterioridad.” La Corte afirma así que el comportamiento irregular del juez –la maniobra direccionada contra los policías– hace que sea nula la acusación contra los uniformados, pero no contra Telleldín que fue investigado desde el primer día por ser el último tenedor de la Trafic que estalló frente a la AMIA.

Los dirigentes comunitarios remarcaron ayer –y con razón– que ellos insistieron e insistieron en que Telleldín estaba mal sobreseído y que tiene que dar muchas más explicaciones que la catarata de contradicciones que vertió respecto de la Trafic. En ese punto fueron mucho más constantes que las demás partes y el fallo de la Corte les da la razón.

En su momento, el Tribunal Oral hizo un análisis de las pruebas contra Telleldín afirmando que lo hacía por el derecho de las víctimas a la verdad. Es que todas las partes lo habían acusado: el fiscal Alberto Nisman, la DAIA, la AMIA, Familiares y Memoria Activa. Sin embargo, el TOF sostuvo que, más allá de la nulidad por la maniobra del expediente Brigadas, no existieron pruebas concluyentes que vinculen a Telleldín con el atentado. Finalmente, de todas maneras, el Tribunal Oral sobreseyó al armador de autos truchos por la nulidad y no por la falta de pruebas. De manera que ahora la Corte ordena dictar un nuevo fallo porque afirma que las evidencias recogidas antes del 31 de octubre de 1995 son válidas y el TOF, desde el punto de vista del Derecho, no se pronunció sobre ellas. Esto es lo que abre las puertas a un nuevo juicio.

Cómo quedan los policías

Para los policías bonaerenses, encabezados por Ribelli, ayer hubo buenas y malas noticias. La principal, es que la Corte ratificó su sobreseimiento en relación con el atentado. Respecto del ataque contra la mutual judía, quedaron definitivamente liberados. La mala es que, como valen las pruebas anteriores al 31 de octubre de 1995, hay una montaña de evidencias sobre la forma en la que extorsionaban a Telleldín, sacándole dinero a cambio de permitirle seguir con el armado de autos con partes robadas. Está probado, por ejemplo, que Telleldín tuvo que entregar un Ford Falcon, una moto, 20.000 pesos, un bote y, teóricamente, la Trafic, a los policías extorsionadores. En el dictamen de la Procuración, que ayer fue convalidado por la Corte, se menciona a Página/12 en unas treinta oportunidades a raíz de que una investigación de este diario puso sobre el tapete la relación de Telleldín, conocido como “El Enano”, con los policías. Y eso fue anterior al 31 de octubre de 1995. Por lo tanto el máximo tribunal afirma que no sólo las evidencias fueron recogidas por Galeano sino que vinieron de una fuente de prueba independiente como Página/12. Como es obvio, los policías sostendrán que esos delitos están prescriptos y, en todo caso, ya pasaron en la cárcel una cantidad de años muy superior a los que significaría una condena por aquellas extorsiones. Habrá que ver qué dicen los jueces.

Se ha dicho que la Corte reabrió el caso AMIA. La realidad es que nunca fue cerrado e incluso el fiscal Nisman está a la cabeza de una unidad dedicada específicamente a esa investigación. Sin embargo, lo concreto es que hoy por hoy no hay nadie preso por el ataque contra el edificio de la calle Pasteur y nadie sabe dónde se armó la camioneta, quién proporcionó los explosivos ni con qué nombre y cómo entró a la Argentina el suicida del 14 de julio de 1994.

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