El primer ministro israelí, Ariel Sharon, desairó hoy a su rival en el seno del Likud y hasta ahora ministro de Asuntos Exteriores, Benjamin Netanyahu, al concederle su cartera a Silvan Shalom, a sabiendas de que el ex jefe de Gobierno, que no quiere permanecer en segundo plano, había amenazado con abadonar el Ejecutivo si era apartado de este departamento. Aunque en un primer momento Netanyahu rechazó el Ministerio de Finanzas, el ‘premio de consolación’ que le había preparado Sharon, finalmente ha aceptado la oferta pero con una expresiva condición: que también se le nombre viceprimer ministro en el próximo gabinete de Sharon.
Sharon inició esta mañana una difícil ronda de consultas con los altos cargos del Likud que aspiraban a cartera ministerial, unas negociaciones condicionadas por favores y promesas electorales que han obligado al primer ministro a intentar satisfacer a todos sin ofender a nadie. No obstante, sus preferencias han saltado a la vista en el caso de Netanyahu, al que disputó en dos ocasiones la dirección del Likud, la primera sin éxito y la otra consiguiéndolo.
Durante los últimos días, Netanyahu había presionado para mantener la cartera de Exteriores, que ‘heredó’ del laborista Simon Peres cuando este partido dejó el Gobierno de unión nacional a finales del año pasado, provocando la celebración de elecciones el 28 de enero. Pero finalmente, por sorpresa, Sharon ofreció el ministerio a Silvan Shalom, hasta ahora titular de Finanzas, ofreciendo este último departamento a Netanyahu.
Según informó la oficina de Sharon, «el primer ministro dijo que el papel del ministro de Finanzas es la cartera más importante en las actuales circunstancias y que Netanyahu tiene todo el talento, experiencia y capacidad para cumplir con éxito con este papel». «El primer ministro recibió con gran pesar la negativa de Netanyahu», añadió el comunicado.
Sin embargo, según informa el diario ‘Haaretz’ en su edición digital, tras la primera negativa, Netanyahu se ha entrevistado con sus asesores para examinar la posibilidad de aceptar el Ministerio de Finanzas, ya que de lo contrario podría quedarse fuera del Ejecutivo.
El jefe de gabinete de Sharon, Dov Weisglass, se entrevistó en persona con él para convencerle de aceptar, insistiendo en el que cargo aún no había sido ofrecido al siguiente en la lista, el alcalde de Jerusalén Ehud Olmert.
El resultado final de las negociaciones es que Netanyahu ha acabado por aceptar la cartera de Finanzas pero bajo la condición de que se le nombre viceprimer ministro en el próximo Gobierno, según informó la televisión pública.

