La decisión del primer ministro Sharón y la orden a las Fuerzas Armadas, acordadas con el titular de Defensa Shaúl Mofaz -quien hoy informó de ellas al Gabinete Nacional-, siguió a la última operación de la resistencia palestina en el asentamiento judío Otniel, donde el viernes pasado perdieron la vida cuatro seminaristas rabínicos y los dos atacantes palestinos.
Desde el pasado jueves, en operaciones del Ejército israelí, que ocupa Gaza y Cisjordania, murieron 10 palestinos, entre estos, en las últimas 24 horas, dos niños de 11 años.
Mientras, la resistencia armada causó heridas a dos soldados israelíes por las esquirlas de un cohete anti-tanque en la localidad de Rafah, de la franja de Gaza, donde hoy también atacó y causó daños a un autobús de colonos judíos, que salieron ilesos.
Los 500 miembros del CNP fueron convocados, sin fecha aún, por el Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) a fin de debatir un plan escalonado de paz con Israel.
El plan, cuya redacción y aprobación finales han sido aplazadas por Estados Unidos, autor de la iniciativa, prevé la creación de un estado palestino «provisional» en el 2003 y uno definitivo en 2005.
Los miembros del «Cuarteto», establecido hace ocho meses en Madrid, son, además de los EEUU, la Unión Europea (UE), Rusia y la ONU. Hace dos semanas, reunidos en Washington en medio de serias divergencias, el presidente George Bush anunció el aplazamiento de los debates hasta después de los comicios israelíes.
La creación de un estado palestino, y la aguda crisis económica que agobia a Israel debido a la crisis, serán los principales asuntos de la campaña electoral desde la semana próxima.
Según afirmó hoy Mofaz en el Consejo de Ministros, hasta hace seis meses jefe de las Fuerzas Armadas, Arafat y los integristas islámicos de HAMAS -sus opositores- están de acuerdo en promover la violencia a pesar de noticias sobre un futuro diálogo entre sus representantes, en El Cairo, para cesar los ataques suicidas y otros en Israel.
La convocatoria del CNP, organismo cuyas decisiones son obligatorias para Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) pero actualmente sin el control de las ciudades autónomas de Cisjordania re-ocupadas desde junio pasado por Israel, también tiene por objeto tratar reformas del aparato gubernamental y del de la seguridad, y el texto de una constitución nacional.
El CNP no se reúne desde septiembre de 2000 cuando, tras el fracaso de unas negociaciones de paz entre el ex primer ministro israelí Ehud Barak y Arafat, se desencadenó la «Intifada de la mezquita de Al Aqsa», el alzamiento por la independencia palestina.
Un jefe militar de alta graduación citado sin identificarlo por la radio pública israelí, dijo hoy que «será imposible poner fin al terrorismo por la fuerza», lo cual fue refutado de inmediato por el líder del Partido Nacional Religioso (Mafdal), Efi Eitam.
«Estamos en una guerra por nuestra existencia y en esta guerra hay que vencer», declaró Eitam, coronel en reserva, al criticar a Sharón, quien también apoya públicamente la creación de un estado palestino para superar la crisis, igual que su principal rival en las elecciones del 28 de enero, el laborista Amram Mitzna.
Arafat, marginado por el presidente Bush, e «irrelevante» para Sharón, suspendió recientemente por tiempo indefinido las elecciones generales que había convocado para el 20 de enero debido a la reocupación israelí de Cisjordania, y ha prometido dar su opinión en enero próximo acerca del plan de paz, si lo aprobara finalmente el Cuarteto de Madrid, y después de la reunión del CNP.
396

