Inicio NOTICIAS A Olmert lo espera ahora una batalla política
Por Steven Erlanger
De The New York Times

A Olmert lo espera ahora una batalla política
Por Steven Erlanger
De The New York Times

Por
0 Comentario

Después de comenzar la guerra proclamando que el objetivo era la eliminación y el desarme de Hezbollah, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, sólo podrá argumentar que Hezbollah está malherido y, con la ayuda de tropas internacionales, efectivamente controlado, incluso sin la sólida nueva fuerza internacional o el desarme de la milicia que Israel exigió en un primer momento.

A Olmert y a su ministro de Defensa, Amir Peretz los afectó negativamente la impresión de que manejaron mal la guerra, al resistirse a comprometer fuerzas terrestres en gran número cuando aún había tiempo suficiente para cumplir con los objetivos declarados por el gobierno. Es probable que la vida del gobierno se haya acortado.

El debate en Israel no ha sido sobre la legitimidad de la guerra. Las críticas contra el gobierno fueron por su manejo de la ofensiva.

También habrá críticas mordaces sobre el estado de preparación del gobierno, con la imagen de muchos miles de israelíes más pobres que se acurrucaban durante un mes en precarios refugios antiaéreos con inadecuados servicios sanitarios y escasas provisiones.

Olmert, que encabeza el Kadima, partido de centro, deberá afrontar, después de la guerra, el ataque furioso de la derecha, especialmente de parte de Benjamin Netanyahu.

El líder del Likud estuvo a favor de una operación militar mucho más intensa, para destruir lo que definió así: «Una división del ejército iraní en una guerra concebida y organizada por Irán, con milicianos adiestrados y equipados también por Irán con el objetivo de exterminar a Israel y de imponer su fantasiosa idea de edificar un imperio musulmán alguna vez glorioso en el cual nosotros somos simplemente el primer escollo».

Otro adversario de derecha también hablará de esto: Avigdor Lieberman, que es muy popular entre los israelíes de origen ruso, muy numerosos en el norte del país, muchos de los cuales eran demasiado pobres para ir a refugiarse a poblaciones del Sur.

Cisjordania

El plan de Olmert de extender la política del unilateralismo retirando unos 70.000 colonos israelíes de Cisjordania, detrás del muro de separación, también parece agonizar.

Los ataques con cohetes Katyusha hicieron que la barrera pareciera algo trivial, y un año después de que Ariel Sharon y Olmert unilateralmente ordenaron el retiro de 9000 colonos israelíes de Gaza, muchos que anteriormente apoyaron el plan sostienen que las críticas de Netanyahu parecen haber sido acertadas, ya que la retirada generó muy poca seguridad o estabilidad.

El plan para ceder en Cisjordania más territorio a la Autoridad Palestina encabezada por el grupo Hamas, que podría utilizar cohetes más modernos para atacar Tel Aviv, ahora se está descartando como una locura por muchos políticos no sólo de la derecha sino de centro, un regalo inesperado para el movimiento que defiende a los colonos.

«Un año después del retiro de Gaza, anda en el aire un inmenso «¡Te lo dije!» que es difícil de rebatir», afirmó el historiador israelí Tom Segev. «El retiro de Gaza fue una buena idea, pero muy mal manejada. Pero en lugar de criticar el manejo, criticamos el propio hecho», añadió.

Itamar Rabinovich, ex embajador israelí en Washington y presidente de la Universidad de Tel Aviv, expresó tajantemente: «Dos ideas han muerto. Primero, el unilateralismo, y segundo, la separación por el muro. Los misiles minimizan el muro».

Los israelíes temen, además, que se perjudique su relación con Estados Unidos, donde algunos podrían estar quejándose de que se les dio a los israelíes tiempo para aplastar a Hezbollah y no lograron su objetivo.

A juicio de Segev, el conflicto en el Líbano, aun cuando quede inconcluso, parece una cuestión secundaria frente al persistente y principal problema de Israel: los palestinos. Israel todavía afronta una crisis en Gaza, con el destino incierto de otro soldado secuestrado el 25 de junio pasado, una permanente campaña militar para liberarlo, y una crisis en relación con el gobierno encabezado por Hamas que no ha sido resuelta.

«Esta guerra es un gran desvío del verdadero problema», advirtió.
Traducción: Luis Hugo Pressenda.
La Nacion

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat