Los organizadores de un festival gay previsto para el mes próximo en Jerusalén han prometido continuar con los planes para realizar el acontecimiento en la ciudad sagrada, a pesar de la inusual alianza entre líderes judíos, musulmanes y cristianos para impedirlo.
Está previsto que WorldPride, un festival internacional de una semana de duración que incluye un desfile, conferencias y exhibiciones, comience el 6 de agosto.
«La santidad de Jerusalén brilla más cuando todos los seres humanos son respetados por igual en la ciudad», señaló el martes a Reuters Hagai El-Ad, de la Casa Abierta de Jerusalén, que organiza el festival.
«Estamos determinados y comprometidos a realizar el evento WorldPride en Jerusalén como está planeado», agregó.
La homosexualidad es un tema controvertido para muchos musulmanes, judíos y cristianos. Los tres colectivos tienen santuarios en Jerusalén.
Los líderes religiosos dejaron de lado sus diferencias en el corazón del conflicto de Oriente Medio para tratar de evitar que se lleve a cabo el festival.
Algunos opositores al WorldPride pegaron carteles en las calles en los que ofrecen una recompensa de 4.500 dólares (aproximadamente 3.530 euros) para cualquiera que mate «a una de las personas de Sodoma y Gomorra».
El centro de las críticas las acapara el desfile, aunque los organizadores rechazan los rumores locales de que manifestantes tratarán de alcanzar el sitio más sagrado de Jerusalén.
Un judío ultraortodoxo apuñaló e hirió a tres participantes en una marcha del orgullo gay el año pasado en Jerusalén.
«Estamos viviendo días duros, tales acontecimientos no son los que necesita Jerusalén», afirmó Adnan Husseini, director del Waqf Musulmán, que administra el tercer lugar más sagrado del Islam.

