«Actuaremos con toda la fuerza y contundencia, no nos rendiremos a la extorsión, no negociaremos con terroristas y no permitiremos que el secuestro se convierta en un medio para doblegar a Israel», afirmó Olmert, en un acto público en la ciudad de Beer Sheva, capital del desierto del Négev.
Y agregó: «Si nos doblegamos hoy, en el futuro otros ciudadanos israelíes serán blanco de más y más secuestros».
Sin hablar de él explícitamente, el primer ministro israelí desestimaba así nuevamente el ultimátum de las tres facciones palestinas que capturaron al soldado y que venció a las 6.00 hora local (3.00 GMT).
En su conferencia ante el Foro para el Desarrollo Empresarial del desierto del Néguev, Olmert reafirmó su política de que «no negociará con terroristas» y aseguró que ha ordenado al Ejército hacer todo lo posible para devolver al militar a su familia sano y salvo.
«Sabemos -dijo- que a Guilad lo tienen bandas de terroristas brutales y crueles cuyo objetivo es carcomer los cimientos del Estado de Israel, pero en la práctica lo que hacen es perjudicar a la población palestina, que debe cargar en sus espaldas con las consecuencias de nuestra actividad contra el terrorismo».
Y concluyó: «Quiero destacar aquí que he ordenado al Ejército que continúe la actividad militar hasta dar con los terroristas, con los que le han dado las órdenes y con los que los protegen; ninguno de ellos saldrá limpio de esto».

