El brazo armado del Movimiento de Resistencia Armada (Hamás) ha amenazado con atacar escuelas, instituciones y centrales eléctricas israelíes si Israel continúa con su operación militar en la Franja de Gaza, con la que pretende liberar al soldado secuestrado el pasado domingo, informó el diario ‘Haaretz’.
‘Si continúan con estos ataques, atentaremos objetivos similares en la Ocupación Sionista que no hemos atacado hasta ahora’, aseguró el portavoz de las Brigadas de Ezzedin al Qassam, Abu Ubaida.
Desde que el pasado miércoles las fuerzas de seguridad israelíes entraran en la Franja de Gaza, han bombardeado la principal planta enérgica y varios puentes, provocando que miles de palestinos estén sin electricidad.
‘Si la ocupación continúa su agresión y su terrorismo contra nuestro pueblo arrastrará a la región a un mar de sangre y las consecuencias serán terribles. Tenemos todavía muchas opciones’, señaló Abu Ubaida.
El Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) ha amenazado hoy con atacar blancos israelíes como colegios, instituciones o plantas de electricidad dentro de Israel, si ese país no pone fin a la operación militar lanzada en Gaza para liberar al soldado Guilad Shalit, secuestrado hace una semana.
El portavoz del brazo armado de Hamás, los «Batallones de Azedín Al-Kasem», Abu Ubaida, manifestó hoy en Gaza que si los israelíes «continúan con este tipo de ataques, golpearemos blancos en la Ocupación Sionista (Israel) que no hemos atacado hasta ahora».
Se refería a los bombardeos aéreos y terrestres lanzados en los últimos cinco días, los que dura la operación israelí «Lluvias de Verano», destinada a conseguir la liberación del soldado, capturado el pasado domingo por milicianos y trasladado a Gaza.
«Si la ocupación continúa con sus agresiones y el terrorismo contra nuestro pueblo… conducirá a toda la región a un mar de sangre y las consecuencias serán terribles. Tenemos aún muchas opciones», agrega también el grupo en un comunicado remitido a medios de prensa en Gaza.
El brazo armado del grupo islámico acusó a Israel de «haber lanzado una guerra sucia» y de «insistir en continuar su brutal y bárbara ofensiva sin conocer la suerte del soldado secuestrado».
El comunicado también condenó el «silencio de los países árabes ante las agresiones israelíes».

