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58º Aniversario del Estado de Israel

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Los romanos que habían convertido al antiguo reino de Israel en una provincia romana llamada Judea, fueron los opresores más odiados y resistidos por la población judía. La rebelión y el tenaz desafío que los judíos opusieron a la dominación romana constituyen uno de los hechos más sorprendentes en la historia del mundo antiguo. Sin embargo, a pesar de una decisión y coraje a toda prueba, los judíos no pudieron derrotar por las armas a las huestes del poderoso Imperio Romano. Consumada la destrucción del Templo, construído por Herodes, los romanos destruyeron Jerusalem, arando y prohibiendo la entrada de los judíos a su recinto. Estaban persuadidos de que cambiando el nombre de Judea, por el de Palestina,-que recordaba a los enemigos más odiados por los hebreos, los filisteos (plishtin)- y el de Jerusalem por el de Elia Capitolina, los judíos finalmente olvidarían al antiguo reino de Israel y a Jerusalem, su capital.

Lo que ellos ignoraban era que los judíos, lo que perderían con las armas lo mantendrían con la memoria, así fue que en cada festejo, en cada acto de duelo, en los eventos privados y comunitarios los judíos recordarían siempre a Jerusalem.

El mesianismo judío está ligado a Jerusalem y el tema de la resurrección también. Con el paso de los siglos, los judíos relacionaban su destino último con Jerusalem, pero uno de los hechos mas importantes en la historia del Judaísmo tuvo lugar en el momento de la expulsión de los judíos de España. Desde ese momento fue establecido que la redención llegaría para el pueblo judío con el Mesías y el retorno a Israel. Una minoría perseguida se aferraba a sus recuerdos y a sus sueños de una vida en paz y seguridad en la propia tierra. Las creencias mesiánicas resurgían con gran fuerza cuando las condiciones de vida se volvían intolerables por la miseria, las persecuciones y las calamidades que se abatían sobre la gente por aquellos tiempos. El retorno a la Tierra Prometida era junto a la llegada del Mesías el sueño más anhelado.

La Ilustración, el racionalismo, abrieron las puertas de la mente a un sector importante del judaísmo europeo, el mesianismo formó parte de las creencias de las masas oprimidas de Europa Oriental. Los acontecimientos que se precipitaron sobre los judíos emancipados o no, los hechos ocurridos en Damasco y las persecución contra la Comunidad Judía en el sitio mas impensado, la actitud del Papa Pío IX convalidando el secuestro de un niño judío de la familia italiana de los Mortara, obligaron a mentes muy preclaras a pensar en la creación de una Estado Judío, ese fue el caso de Mosses Hess.

Un creciente nacionalismo y profundo antisemitismo que se expresó con el paradigmático Caso Dreyfus y con los terribles pogroms desatados por el gobierno zarista, dieron lugar al surgimiento de otra utopía, a otro sueño impulsado desde los sectores mas racionalistas. Utopías, liberales, socialistas, religiosas, todas ellas alimentadas por quienes estaban convencidos que la única posibilidad para los judíos, la única salida hacia el futuro, era la creación de un Estado Judío.

Muchas generaciones trabajaron para la construcción de ese sueño que convertirían en realidad, desde el renacimiento de una lengua tan vieja como el tiempo, hasta crear lentamente las bases de un Estado moderno. No se midieron ni los esfuerzos ni los sacrificios. Miles de fotos de mujeres y hombres trabajando y luchando nos muestran la belleza de los rostros inspirados por los ideales y la esperanza.

Para cuando la espantosa masacre de la Shoá tuvo lugar, en un pequeño lugar en el mundo, en Medio Oriente existía un Estado no proclamado, desde fines del siglo XIX, pioneros judíos habían estado construyendo dura y penosamente las bases de un Estado moderno. Donde solo había piedras y desierto, se construyó un país moderno y pujante. El reconocimiento del derecho a la existencia de un Estado Judío por parte de las Naciones Unidas, el 3 de Iyar de 5708, convalidaba una situación preexistente, no aceptada por las otras naciones, solo la tragedia padecida por el judaísmo a manos del nazismo con el genocidio de 6.000.000 de personas las persuadió del derecho judío a poseer su propia nación.

En esta celebración queremos rendir homenaje a todos aquellos que convirtieron un desierto de piedra, en un jardín, a quienes transformaron

un erial en un hermoso país moderno, a todos aquellos que con sus sacrificios, sus esfuerzos y hasta con sus vidas construyeron este Estado notable. Ciertamente en medio de terribles dificultades y conflictos, con guerras terribles, penas y sufrimientos, se ha necesitado mucha fe y entereza para lograr el país que han construido.

*No ignoramos los problemas que ha enfrentado y que deberá continuar afrontando, pero seguimos amando y colocando como judíos a Israel en el centro de nuestra existencia, su futuro y la paz que logre nos compromete a todo el judaísmo del mundo.

! Shalom ! y que ella se convierta en una realidad para todo el Pueblo de Israel.*
Prof.Alicia Benmergui

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