Inicio NOTICIAS Barbara Joan Streisand nace en Abril de 1942

Barbara Joan Streisand nace en Abril de 1942

Por
0 Comentario

Barbara Joan Streisand nace el 24 de Abril de 1942 en el seno de una clásica y modesta familia judía del bajo Brooklyn, Nueva York. Siendo muy pequeña sufre la pérdida de su padre, Emanuel Streisand, hecho que la marcaría durante toda su vida. Hereda de su madre la vocación por el canto y una voz privilegiada que le abriría las puertas del teatro musical y la convertiría en una juvenil estrella.

Comenzó cantando en bares nocturnos donde su figura desgarbada y un rostro poco tradicional quedaban totalmente opacados por una energía y una personalidad que ya entonces se hacía notar. Poco tiempo haría falta para que los productores se fijaran en ella y con sólo veinte años debuta en el musical I can get it for you wholesale (1962) obteniendo la inmediata aprobación de la crítica y el apoyo del público. Inmediatamente después consigue su primer protagónico en Funny Girl por la que es nominada al Tony y que sería asimismo su carta de presentación en cine pocos años después.

Allí interpreta a la famosa cantante Fanny Brice. Paralelamente graba su primer especial para la TV My name is Barbra por el que gana su primer Emmy (1965) y de allí en más su carrera despega de una manera fulminante ganando todos los premios posibles en todos los rubros en los que participa y manteniendo su vigencia durante casi cuarenta años hasta hoy. Barbra (quitó una letra de su nombre) fue la primera figura que ganó todos los premios del show business, es decir; Tony, Emmy, Grammy y Oscar y algunos de ellos en varias oportunidades. Ninguna actriz o cantante logró superar sus lauros. Fue elegida por dos décadas consecutivas (70-80) la estrella favorita de los americanos y todos sus discos son doble platino. Si Frank Sinatra representó la voz masculina más popular en América, Barbra ocupó ese lugar en el rubro femenino. Finalizando el milenio ofreció sus, teóricamente, recitales de despedida logrando batir todos los récords de recaudación en la historia del Madison Square Garden y atrayendo a las más prestigiosas figuras del mundo del espectáculo. Nadie se lo quiso perder.

Pero en esta nota nos concentraremos básicamente en su carrera cinematográfica, ya que sino nos extenderíamos demasiado. Como apuntáramos anteriormente, su debut fue con Funny Girl (1968) de William Wyler y no pudo ser con mejor suerte ya que por ella obtuvo el Oscar de ese año compartiendo el rubro mejor actriz nada más y nada menos que con Katherine Hepburn. Este film perteneciente al género musical conserva todavía el aura holywoodense que tenían los grandes musicales de la MGM con la sola excepción de que la protagonista era Barbra, lo que le aditaba un ingrediente poco común y que la llevó a convertirse en una estrella reconocida internacionalmente. Al año siguiente la dirige un icono de los musicales de estudio, Gene Kelly, que la convierte en la heroína de otro musical, Hello Dolly (1969) y que la une en el inolvidable cuadro final con otro grande; Louis Amstrong. Vincent Minelli, un experto en el género y esposo de Judy Garland, la empareja con Yves Montand en Un día claro se ve hasta siempre (1970) en una comedia sofisticada pero fallida, donde Barbra compone a una mujer que rememora sus vidas pasadas por lo cual debe componer varios personajes. Ese mismo año estrena El búho y la gatita basada en el conocido vaudeville teatral junto a George Segal, pero la película no deja de ser un discreto pasatiempo.

El cambio que necesitaba su carrera vino de la mano de Peter Bogdanovich, un director proveniente de la crítica, estudioso del cine, que acababa de tener un triunfo resonante con su film La ultima película (The last picture show -1971). Con la idea de homenajear a las comedias de los treinta, realiza una especie de remake de la celebrada La pícara revoltosa titulándola ¿Qué pasa doctor? (1972), donde Barbra despliega sus artes de seductora frente a un atribulado Ryan O´Neal. Nunca más bella y más graciosa que en esta película, que se convirtió en un éxito fulminante y en un clásico de la comedia americana. Tal es su éxito en Buenos Aires, que los films siguientes de Barbra comenzaban todos con la frase “¿Qué pasa…?”. Así, su siguiente trabajo se estrena como ¿Qué pasa Barbra? (1972) confirmando la poca imaginación de los distribuidores locales, ya que se trataba de un drama de tinte psicológico y otra de sus comedias alocadas como ¿Qué diablos pasa aquí? (1974).

En 1973 se produce uno de sus films más importantes. Sidney Pollack la llama para protagonizar junto a Robert Redford Nuestros años felices (The way we were) que es a la fecha, uno de sus mejores trabajos para la pantalla, reconocido con una nominación al Oscar. Allí compone a una activista de izquierda que se enamora perdidamente de un escritor conservador y lucha por mantener la relación a pesar de las diferencias. El film es de un clasicismo ejemplar y la música permanece hasta hoy en la memoria colectiva de la gente que la eligió como un símbolo de romance. Dicha música y la canción interpretada mágicamente por la Streisand se llevaron el Oscar.

Funny Lady (1975) sería la obligada continuación de su primer film, ahora junto a James Caan y dirigida por Herbert Ross pero sin la gracia de aquella y Nace una estrella (1976) la nueva versión de aquel éxito de la Garland, pero ahora en versión rock y drogas. La posibilidad de ver a Barbra en acción en un escenario y las canciones especialmente compuestas para el film por Paul Williams hicieron que la película fuera un éxito considerable y el soundtrack se vendiera como el agua. Otro Oscar para la canción “Evergreen”.

Tanto Pelea de fondo (1979) como Contigo toda la noche (1981) significaron los momentos más bajos de su carrera. Comedias intranscendentes y guiones muy flojos hicieron que se refugiara en la música, hasta que ella misma decidió tomar el toro por las astas y largarse a hacer lo que le faltaba; dirigir. Para ello eligió una novela que siempre había adorado; Yentl (1983), y con producción inglesa y filmada totalmente en Praga, Checoslovaquia se lanza a la aventura y produce una obra de exquisita belleza visual, narrada con fluidez y con una banda sonora compuesta por el maestro Michel Legrand, que dicho por la crítica de entonces se convierte en la partitura más bella desde West Side Story a la fecha. Ese año gana el Globo de oro a la mejor actriz y el film al mejor musical, pero en el Oscar no tiene la misma suerte ganando sólo en el rubro musical.

Me quieren volver loca (1987) dirigida por Martin Ritt, la enfrenta a un difícil rol dramático del que sale mas que airosa. Allí compone a Claudia Drasper, una mujer que debe probar ante un jurado que esta en su sano juicio.

En 1991 estrena su segundo trabajo como directora titulado El príncipe de las mareas, que protagoniza junto a Nick Nolte, dándole a éste un rol consagratorio que lo llenaría de premios. Hermoso film que esta vez consigue siete nominaciones al Oscar incluyendo mejor película, pero no dirección, en uno de esos casos ridículos en los que no se reconoce al director como autor de una obra. De todas maneras el film es un éxito y establece a Barbra como una de las pocas mujeres directoras en la industria.

Finalmente llegamos a su último trabajo estrenado, El espejo tiene dos caras (1996) también dirigido por ella y coprotagonizado por Jeff Bridges. Este film la devuelve a la fina comedia romántica con apuntes de humor y emoción que la convierten en una rara avis dentro del panorama actual del cine.

Si el término diva tiene todavía aceptación en la actualidad, debería tener sustento sólo en dos nombres; la Loren y la Streisand. Solo ellas con su sólo apellido representan toda una historia dentro de la historia del cine. Las demás ya no están. La vigencia de esta mujer rompió todos los moldes preestablecidos, triunfando en un medio donde la belleza es la moneda más corriente y en una industria donde los hombres tienen la última palabra. Y por si esto fuera poco no sólo conserva a su legión de admiradores de toda la vida, sino que agrega nuevas generaciones que se rinden ante su innegable talento.

Actriz, cantante, directora, compositora y productora, esta multifacética figura no cesa de asombrarnos, y como dijo recientemente al recibir un premio a su trayectoria: “…y todavía no pienso retirarme…”

Gracias a Dios, hay Barbra para rato.

Omar Tubio
cinefreaks

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat