La policía de San Petersburgo comenzó una investigación criminal después de que se derribaron y destruyeron las lápidas en el cementerio Preobrazhenskoe, de 300 años de antigüedad, que sufrió un ataque similar hace 10 días.
«El hecho de que el cementerio judío haya sido profanado por segunda vez hace pensar que no fue un acto ordinario de vandalismo,» dijo Moishe Treskunov, portavoz de la comunidad judía local. «Es necesario que consideremos el carácter extremo y nacionalista del crimen,» agregó.
Los actos racistas no son poco comunes en Rusia.
A principios de mes un estudiante peruano fue asesinado a golpes en Voronezh, en el sur de Moscú, en un ataque que muchos de sus compañeros atribuyeron a bandas racistas.
Un informe del gobierno israelí ubicó a Rusia en el tercer lugar, después de Francia y Gran Bretaña, de un listado de países en los que se registraron más hechos de violencia antisemita.
Más de un millón de judíos dejaron Rusia rumbo a Israel en los últimos años, pero alrededor de otro millón permanece allí.

