El artículo está acompañado por un editorial especial sobre el tema del Dr. Ronald Arky de la Escuela de Medicina de Harvard, quien dice que no hay razón para creer que los resultados son significativos solamente para los hombres y que se debería aconsejar a la población joven sana de ambos sexos acerca del peso, estilo de vida y perfiles de lípidos en sangre. Arky concluye que cuando los pacientes sanos preguntan a sus médicos «¿Doctor, mi nivel de azúcar es normal?», la respuesta debería ser, «Sí, su nivel de glucosa es normal, pero hagamos algo acerca del peso y de su vida sedentaria».
La diabetes se está transformando en una epidemia mundial y se atribuye a una predisposición genética acoplada con crecientes tasas de obesidad, estilo de vida sedentario y factores nutricionales. Aunque la enfermedad solía diagnosticarse casi exclusivamente entre una población de más de 50 años, ahora está siendo observada en forma creciente en personas que están en sus 20, en sus 30 y en sus 40 años.
El Prof. Itamar Raz, jefe del Centro de Diabetes del Centro Médico de la Universidad Hadassah y ex presidente de la Asociación de Diabetes de Israel, comentó que el estudio, «que es increíblemente importante», muestra que se debería apuntar a no más de 80 mg/dl, pero que el límite no es uniforme para toda la gente: los riesgos de diabetes y enfermedades cardiovasculares también dependen de otros factores.
Los investigadores Dr. Assaf Rudich (del centro de nutrición y departamento de bioquímica clínica de la Universidad Ben Gurión), Dr. Amir Tirosh (médico del Ejército de Defensa de Israel y graduado de la Escuela de Medicina de la Universidad Ben Gurión) Y la Dra. Iris Shai (del departamento de epidemiología de la Universidad ben Gurión) decidieron averiguar si los niveles de azúcar en la sangre aun en los rangos normales pueden ayudar a identificar jóvenes con riesgo de diabetes del tipo II. Junto con otros miembros del equipo, ellos analizaron datos del Centro de Exámenes Periódicos del Personal del Ejército de Defensa de Israel correspondientes a 13.163 hombres entre 26 y 45 años (edad promedio 32) con niveles de glucosa en sangre en ayunas por debajo de los 100 mg/dl y realizaron un seguimiento durante seis años.
Durante ese período, fueron diagnosticados 208 casos nuevos de diabetes. Se encontró que los hombres con los niveles más altos (95/99 mg/dl) de glucosa en sangre «normal» eran alrededor de tres veces más propensos a convertirse en diabéticos que los hombres con glucosa en sangre de 81 mg/dl o menos. Esos puntos límite predijeron diabetes independientemente de los efectos de la historia familiar de la enfermedad, el peso corporal y los niveles de lípidos en sangre (triglicéridos), que son conocidos como factores de riesgo de diabetes. Cuando los factores de riesgo se combinaban, las probabilidades de volverse diabético se incrementaban dramáticamente: Hombres obesos que también tenían niveles de glucosa en sangre de 91 a 99 mg/dl eran más de ocho veces más propensos a volverse diabéticos comparados con hombres no obesos con glucosa en sangre de 86 mg/dl o menos.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que un nivel de glucosa «normal» (un nivel no asociado con riesgo creciente de diabetes) debería ser definido de una manera más «individualizada», con diferentes valores dependiendo de la historia familiar de la persona, peso y triglicéridos. Además, dicen, lo que han aprendido del estudio ayudará a identificar a jóvenes adultos aparentemente sanos, que están en riesgo de transformarse en diabéticos y hará posible iniciar intervenciones preventivas tales como ejercicios y cambios dietarios que podrían prevenir el establecimiento de la diabetes.
por Judy Siegel Itzcovich
Jerusalem Post-El Reloj

