Se estima que esta sería una de las donaciones más grandes realizadas por un país árabe, en apoyo de la comunidad palestina de Israel.
El complejo deportivo será construido en Sakhnin, un pueblo en el norte de Israel donde residen en su mayoría árabes.
Allí está basado el club de fútbol Hapoel Bnei Sakhnin, el único equipo de la Liga Pemier de Israel en la que juegan futbolistas árabes.
El Bnei Sakhnin causó sensación en el 2004 cuando obtuvo la copa Israelí, a pesar de ser el equipo más pobre de la liga.
El triunfo les dio la oportunidad también de jugar en la Copa UEFA, aunque la suerte les duró poco y perdieron en la primera ronda contra el Newcastle United de Inglaterra.
El presidente del Comité Olímpico Qatarí -el organismo que accedió a financiar el proyecto-, firmó el acuerdo este lunes en la capital de Qatar, Doha, junto con una delegación israelí encabezada por el legislador Ahmad Tibi.
Tibi, quien ayudó a asegurar la donación, dijo que era una señal de apoyo a la minoría árabe de Israel, quienes -afirmó- sufren de discriminación.
Los corresponsales afirman que también es una nueva muestra de acercamiento entre Qatar e Israel, tras la reunión que llevaron a cabo los ministros del Exterior de ambos países durante la reciente Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
El Estadio Doha contará con 13.000 butacas, y su construcción será supervisada de cerca por funcionarios qataríes.
Seguramente la noticia traiga alegría a los simpatizantes del Bnei Sakhnin, quienes en este momento sufren al ver a su equipo último en la liga israelí.
BBC.-

