La primera mujer fabricante de bombas del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) es una universitaria de 22 años reclutada en Gaza y enviada a Cisjordania a enseñar a armar explosivos, informaron los agentes de seguridad israelíes, que destacaron el aumento del papel de las mujeres en las milicias desde hace dos años.
Sin embargo, Hamás insistió hoy en que no permite a las mujeres realizar tareas centrales y los parientes de la presunta fabricante de bombas, Samar Sabih, dijeron que está recién casada, que rara vez sale de su casa y que no tiene contactos con los militantes.
Sabih fue detenida en su casa en Tulkarem a finales de agosto, en un operativo nocturno con participación de una decena de jeeps y un helicóptero, según relató su suegro, Jaber Sabih. El servicio de seguridad israelí Shin Bet anunció la detención ayer.
El Shin Bet dijo que Hamás reclutó a Sabih en el campamento de refugiados de Jebaliya, donde creció, y le enseñó a fabricar bombas. Sabih, que estudió lengua árabe en la Universidad Islámica de Ciudad de Gaza, estaba comprometida con su primo Rasmi, trabajador de la construcción en Tulkarem, y obtuvo permiso de Israel para mudarse a Cisjordania para vivir con su esposo.
Los agentes del Shin Bet indicaron, sin revelar su identidad, que la presunta militante de Hamás confesó los cargos durante el interrogatorio.
Desde el comienzo de los enfrentamientos entre israelíes y palestinos hace cinco años, 96 mujeres palestinas han participado en actos violentos y más de la mitad de los incidentes se produjeron en los últimos 18 meses, según estadísticas oficiales israelíes. Sólo 15 mujeres palestinas participaron en la violencia en 2003.

