Inicio NOTICIAS Galeano:
Sería el primer caso en la historia política argentina que el Poder Ejecutivo parece arrogarse facultades judiciales, decretando una suerte de “per saltum”, la confirmación de un fallo apelado en durísimos términos por la AMIA, la DAIA y Fam

Galeano:
Sería el primer caso en la historia política argentina que el Poder Ejecutivo parece arrogarse facultades judiciales, decretando una suerte de “per saltum”, la confirmación de un fallo apelado en durísimos términos por la AMIA, la DAIA y Fam

Por
0 Comentario

Con mucha preocupación y decepción tomé conocimiento del decreto PEN 812/2005 firmado por el Presidente de la Nación el pasado 12 de Julio de 2005.

Sería el primer caso en la historia política argentina que el Poder Ejecutivo parece arrogarse facultades judiciales, decretando una suerte de «per saltum», la confirmación de un fallo apelado en durísimos términos por la AMIA, la DAIA y Familiares de la Víctimas, auto-condenando a la República Argentina.

Preocupación por las falsedades que se afirman en dicho acto de gobierno y la liviandad con que se trata una cuestión tan compleja; y decepción por el menosprecio a todo el esfuerzo realizado durante más de 10 años por mí y todas las personas que me acompañaron durante la investigación de la causa AMIA.

En el Acta del 4 de marzo de 2005 firmada en la Comisión Americana de Derechos Humanos, se estableció que: «El Estado reconoce responsabilidad porque existió encubrimiento de los hechos, porque medió un grave y deliberado incumplimiento de la función de investigación del hecho ilícito ocurrido el 18 de Julio de 1994, y porque este incumplimiento en materia de investigación adecuada produjo una clara denegatoria de justicia». Esto en base a la sentencia aún no firme del Tribunal Oral Federal n° 3.

Así se concluye que hubo una clara denegación de justicia.
Primero, se afirma que existió encubrimiento de los hechos: ¿A qué hechos se está refiriendo el Poder Ejecutivo en representación del Estado? ¿Se olvida el Poder Ejecutivo que aún no se encuentra firme la sentencia dictada por el Tribunal Oral Federal? Segundo, se destaca un grave y deliberado incumplimiento de la función de investigación del hecho ilícito: la gran actividad desarrollada durante la instrucción puede tomarse un incumplimiento deliberado? Se realizaron todas las medidas de pruebas tendientes a averiguar la verdad. Se investigaron todas las hipótesis que fueron surgiendo durante el proceso. Se trabajó incansablemente durante jornadas enteras para intentar cumplir con el mandato constitucional de administrar justicia. ¿Y ahora somos encubridores? ¿Qué fue lo que se encubrió?

El PEN, sin referirse a los hechos supuestamente encubiertos se hace responsable en representación del Estado frente a un organismo internacional, afirma una realidad que aún no ha sido comprobada debidamente por el órgano de poder correspondiente. Ignora que aún no se han agotado los mecanismos de revisión previstos en las normas procesales. Se desconoce no solo el derecho sino la realidad de los hechos.

Es llamativo que a menos de una semana del aniversario del atentado a la sede de la AMIA se dicte un decreto de esta índole. Esto deja mucho qué pensar sobre las verdaderas motivaciones perseguidas detrás de todo esto. No solo no hubo ningún avance en la investigación del atentado desde que fuera apartado como juez en la causa, sino que se llevaron a cabo medidas que implicaron un claro retroceso. Cabe recordar que se dejaron sin efecto las capturas de personas que luego fueron ordenadas nuevamente. Esto deja entrever la falta de conocimiento de los elementos de prueba que fueron reunidos en la instrucción y que aún se encuentran vigentes y que no han sido desvirtuados o controvertidos.

Nadie quiere discutir sobre los hechos que sí fueron probados durante la instrucción que estuvo a mi cargo. El eje de discusión actual en la causa AMIA fue trasladado a aquellas irregularidades que se imputan a los que estuvimos a cargo de la investigación. Es más fácil decir qué fue lo que se hizo mal en lugar de hacer.

Quizás se haya descubierto una verdad que como sociedad no estemos preparados a afrontar.

La causa AMIA fue y es el paradigma de la corrupción estructural de la Argentina. Fueron innumerables los ilícitos que se fueron detectando a medida que se avanzaba en la investigación. Lo más llamativo era todos aquellos atribuibles a funcionarios públicos, cuyo deber, precisamente, era colaborar con los Jueces.

En tal sentido recuerdo haber presentado entre 50 y 60 denuncias, cuyo estado actual desconozco, en Juzgados de la Capital y la Provincia de Buenos Aires. Qué buena habrá sido la estrategia de los acusados que todas esas denuncias han pasado al olvido. Nada se sabe de los procesamientos confirmados por la Cámara Federal y de Casación Penal respecto de los ilícitos cometidos por la mala policía bonaerense.

Qué fácil hubiera sido para mi descarrilar la investigación a los numerosos desvíos propuestos por los mismos ex policías investigados. Con un «Solari» – que reconoció ante todos los miembros de la Bicameral haber sido instruido por Ribelli para declarar falsamente y un Alí y algún otro perejil condenados por el Tribunal Oral, es muy probable que hoy no estuviera ante este Honorable Jury. Pero la verdad histórica me llevó a aquellos que el Tribunal Oral no se animó a enfrentar.

No cedí a las extorsiones y amenazas y avancé sobre aquellos que las evidencias me indicaban, que eran la llave que me permitiría abrir el camino a la verdad. Este trayecto, sin imaginármelo, me deparaba desagradables sorpresas.

Durante estos años, mi casa fue violentada en tres oportunidades. Con custodia en la PB del edificio en el que vivo hace 11 años, si…… con vigilancia oficial mi casa atacada, fue revuelta, tomaron mi sueldo y con los billetes dibujaron un caminito hasta la puerta, sacaron de su sitio fotos de mis familiares, violaron mi computadora, y nunca las custodias pudieron prevenir o ver nada. Los intrusos se fueron y después del desorden dejaron mi dinero. Hasta la fecha esos ladrones tan especiales no han sido habidos.

Cuando personalmente entregué al Comisario Klodsyk, las ordenes de detención de personal policial a su cargo, en ese mismo viaje de regreso a Buenos Aires desde La Plata, mi custodia y yo observamos como desde dos autos Monza, color blanco, sus tripulantes ostensiblemente exhibían sus ametralladoras en señal amenazante. Piensa el honorable Jury que eran ladrones?

Tuve que desalojar los pasillos del cuarto piso de los Tribunales de Comodoro Py, pues una centena de policías bonaerenses pateaban las paredes y amedrentaban a los funcionarios del Juzgado a mi cargo, mientras sus compañeros de la fuerza detenidos prestaban declaración. Que intención tendrían? Si no había conexión local, y los terroristas eran extranjeros, porque esos argentinos nos amenazaban?

Personal de mi confianza recibió fotografías en las oficinas en las que aparecían con su familia, obtenidas por desconocidos. ¿Éramos nosotros los investigados?

Los hechos fueron oportunamente denunciados en los juzgados de turno. Tampoco se esclarecieron.

El Terrible atentado a la Embajada de Israel, recuerdan Uds. si fue esclarecido? Espermos que los esfuerzos del Dr. Canevari den resultado.

No obstante todo ello seguí adelante, no delegué la causa ni siquiera cuando pude haberlo hecho y entiendo haber cumplido con mis obligaciones leal y fielmente.

Señores del Jurado: He ejercido mi magisterio regido con honor y con vocación. Los hechos que hemos podido probar, fueron desarticulados por el Juicio Oral, y el recurso de queja presentado ante la Cámara de Casación por las autoridades de AMIA, DAIA y Familiares de las víctimas impugnando el fallo del tribunal oral, aun no ha sido tratada y sin embargo estamos aquí debatiendo o no la continuidad de un Juez de la Nación y recibiendo, casi con alegría, la invasión del Poder Ejecutivo sobre las decisiones del Poder Judicial. Se ha convertido en una suerte de Tribunal de alzada que ratifica ante organismos internacionales fallos no firmes.

Lo que aquí se debate no es si Galeano se equivocó o no…… Lo que aquí debatimos es el país que dejaremos a nuestros hijos, lo que aquí debatimos son los basamentos de una sociedad que no logra articular la estabilidad de sus instituciones que son muchas veces agredidas afectando nuestra capacidades de constituir una sociedad madura, soberana y justa.

No he visto en ningún diario de Inglaterra, ni de los Estados Unidos quienes son los Jueces que intervienen en los atentados. Son las autoridades policiales y los servicios los que llevan la iniciativa de las investigaciones, como acá debió ocurrir. Cómo podíamos nosotros investigar si nuestros auxiliares en prevenir y proteger eran quienes nos desviaban entorpeciendo la investigación? ¿Cómo podemos explicarnos las sucesivas purgas de la Policía Bonaerense desde el año 1996? Podríamos consultar a los numerosos y sucesivos ministros y secretarios de seguridad de la Pcia. de Bs. As?

La Justicia que Uds. impongan a esta causa a través de vuestro fallo, será liminar para los años por venir. Pero no para Juan José Galeano. Yo seguiré adelante porque hay mucha gente que tiene fe en la seriedad y honestidad de mi trabajo, y en lo que simplemente represento para una sociedad que no termina de crecer.

Quiero agradecer principalmente al Sr. Defensor Oficial Dr. Mariano Maciel que en el poco tiempo con el que contó pudo entender la magnitud y dificultades del caso y a todos los que confían y han confiado en mí. Quiero darles la seguridad que mi lucha por mi Magistratura, por mi nombre por mi dignidad y por el papel que las circunstancias me obligaron a afrontar, continuará con la misma fuerza y responsabilidad que han caracterizado todos los hechos que me tocó juzgar en el curso de mi vida judicial.

Muchas gracias Sr. Presidente y Honorables Miembros del Jury.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más

WhatsApp chat