Itongadol/Agencia AJN.- Mujeres judías ortodoxas de los Estados Unidos han lanzado una inusual campaña coordinada en redes sociales bajo el hashtag #FREEADEENA (Liberen a Adeena), con el objetivo de presionar públicamente a un hombre que se niega a concederle el «guet» (divorcio judío) a su esposa hace unos cinco años.
Como parte de la campaña, denominada «Gett Naked» («A desnudarse» en un juego de palabras en inglés entre get naked —desnudarse— y guet, el divorcio religioso judío), publican fotos donde muestran partes expuestas de su cuerpo, algo que está prohibido por el recato que deben respetar, aunque nunca su rostro, de modo que no puedan ser identificadas.
La campaña es dirigida por la activista social Adina Sash, quien en los últimos años ha trabajado en los Estados Unidos por las «agunot», las mujeres «encadenadas» al matrimonio porque sus maridos se niegan a divorciarse y, en esas condiciones, ellas no pueden rehacer sus vidas con otra persona.
A diferencia de Israel, los tribunales rabínicos de los Estados Unidos no tienen autoridad para imponerles sanciones significativas a esos hombres, por lo que libran principalmente su lucha través de la presión social y comunitaria. Sin embargo, las activistas afirman que, en muchos casos, la propia comunidad los protege en lugar de presionarlos.
Este caso se refiere a Raphi Stein, quien, según ellas, se niega a concederle el guet a Adeena hace unos cinco años. Afirman que, además, ha actuado y hablado públicamente en su contra, recibiendo cierto apoyo de personas cercanas a él.
Según las mujeres, las manifestaciones convencionales no lograron producir un gran avance, lo que las llevó a adoptar una forma de protesta más provocadora.
Unas optaron por mostrar su cabello, otras un brazo o un hombro y algunas fueron más atrevidas.
Algunas fotos fueron tomadas en lugares de gran significado simbólico, como mikves, los baños rituales judíos.

«El hecho que la gente esté más conmocionada por la protesta que por la situación de la aguná es exactamente el problema», dijeron las activistas.
Dijeron que si la comunidad hubiera tratado la violación de la libertad de las mujeres con la misma severidad, medidas tan extremas no habrían sido necesarias.
Esta no es la primera vez que Sash encabeza una protesta inusual por una aguná: en 2022, estuvo detrás de otra campaña que causó revuelo, en la que mujeres ortodoxas convocaron una huelga sexual en solidaridad con una de ella, que llevaba cuatro años atrapada en su matrimonio. También enfrentó duras críticas, pero la campaña logró llevar el tema al debate público y terminó con la concesión del guet.
Las activistas esperan que la actual campaña tenga un resultado similar porque «la negativa a conceder el divorcio religioso no es solo un problema de mujeres, es responsabilidad de toda la comunidad».
Además de las protestas públicas, la Halajá (ley judía) también incluye herramientas tradicionales como las «sanciones de Rabeinu Tam», una serie de castigos sociales como evitar vínculos sociales y comerciales con esos hombres, no invitarlos a eventos y, en ocasiones, negarles honores en la sinagoga, como leer o ser llamados a la Torá, recitar el Kadish (una de las plegarias más importantes) y hablarle a la comunidad sobre temas de Torá.

