Inicio MUNDO JUDIO Análisis. Yair Lapid toma el control de las Instituciones Nacionales tras años de pedir su cierre

Análisis. Yair Lapid toma el control de las Instituciones Nacionales tras años de pedir su cierre

Por IG
0 Comentarios

Itongadol (Por Shalom Yerushalmi/Zman).- Durante años, el líder opositor Yair Lapid ha exigido el cierre de todas las Instituciones Nacionales y la transferencia de sus cuantiosos presupuestos y funciones a la administración del Estado.

Las duras acusaciones de Lapid contra la Agencia Judía, la Organización Sionista, el KKL y otras instituciones que manejan miles de millones de dólares, principalmente para su propio beneficio, no le impiden consolidar su poder en ellas. La explicación de Lapid: si no estamos presentes, habrá mayor corrupción.

Ayer al mediodía, tras haber finalizado la votación de los delegados al Congreso para los altos cargos en las Instituciones Nacionales, quedó claro que Lapid es el gran vencedor de la lucha política librada por todos los partidos y que su partido, Yesh Atid, está acaparando puestos clave y cargos de prestigio precisamente en los ámbitos que Lapid pretendía eliminar.

El 39° Congreso Sionista se reunió en Jerusalem hace una semana. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, quien siempre interviene en el acto inaugural, no se presentó esta vez en el recinto, aparentemente por temor a los abucheos de los activistas de izquierda y reformistas que asistieron al evento.

Durante meses, los líderes de los partidos negociaron acuerdos para repartirse los cuantiosos beneficios que ofrecen las instituciones del Congreso. El acuerdo entre el ministro Miki Zohar y el legislador David Bitan, quien se le unió a última hora, con Yesh Atid y otros partidos, se concretó.

Ese acuerdo amenazaba con destituir al presidente de la Organización Sionista, Yaakov Hagoel, y ocupar su lugar, pero Zohar decidió entonces otorgarle un puesto de alto rango en el Directorio de la organización a Yair Netanyahu, hijo del primer ministro. Tras la gran polémica, Lapid decidió anular el acuerdo y la situación cambió por completo.

En el nuevo acuerdo, aprobado ayer por la mayoría de los 543 miembros del Congreso, Lapid se convierte en el hombre más poderoso de las Instituciones Nacionales. Yesh Atid asumirá la presidencia del KKL, que posee vastas extensiones de terreno y activos en todo el país.

Este puesto de ensueño, que incluye un salario récord, oficinas de lujo y viajes por todo el mundo, será ocupado por un estrecho colaborador de Lapid en Yesh Atid, el legislador Meir Cohen, quien tomará posesión en los próximos días. Cohen está dispuesto a renunciar a su escaño en la Knesset para emprender una nueva y lucrativa carrera en el Keren Kayemet.

Quien reemplazará a Meir Cohen en la Knesset será Haim Oz, otro activista de las Instituciones Nacionales y presidente del Consejo Sionista. Este bastión de poder también permanecerá en manos de miembros de Yesh Atid. Lapid también cuenta con representantes y emisarios de la Organización Sionista en Norteamérica y otros lugares.

Lapid también obtiene el control de la Organización Sionista Mundial. Su socio, Gil Segal, exdirector ejecutivo de Yesh Atid y, más recientemente, miembro del Directorio de la organización, asumirá el cargo dentro de dos años y medio. Reemplazará a Hagoel, miembro del Likud que actualmente ocupa el puesto y ha estado identificado con él durante años.

La Organización Sionista Mundial es, en esencia, la propietaria del KKL y también gestiona decenas de otros departamentos que se dividen entre Lapid y sus socios en el acuerdo, incluido el presidente de Yisrael Beytenu, Avigdor Liberman. Por ejemplo, el Departamento de Bienestar y Conmemoración de la Shoá está dirigido por Sarit Handknopf, una veterana activista de Yesh Atid.

La fiesta con la opulencia del pueblo judío no termina y, como se mencionó, otros partidos, desde Shas hasta Tikva Jadasha, también están involucrados, pero Lapid es el principal beneficiario. Gideon Sa’ar, por ejemplo, recibe dos miembros en el Directorio de la Organización Sionista, donde aún figura como presidente de Tikva Jadasha. Cada uno de estos miembros recibe un salario equivalente al de un ministro, oficinas, choferes y demás privilegios.

El lunes, durante una reunión de la facción Yesh Atid, Lapid volvió a afirmar que todas las instituciones en cuestión deberían haber desaparecido: “Las Instituciones Nacionales debieron haberse abolido en 1949. Tenemos un Estado. Al menos intentamos frenar la corrupción. Si no existiera Yesh Atid, no habrían transferido 75 millones de shekels (unos 23 millones de dólares) para la rehabilitación de Nir Oz y ese dinero habría ido a parar a los bolsillos de más corruptos”.

Yuval Segev, redactor político del Canal 13, le recordó a Lapid que, como parte de los acuerdos, Yesh Atid está recibiendo cinco o seis puestos de alto nivel bien remunerados, cargos de los que, por supuesto, puede prescindir.

“Estoy dispuesto para cerrar todo mañana, sin problema. Los demás no están dispuestos. Ninguno de los partidos está dispuesto”, respondió. En esa ocasión, afirmó desconocer cuántos puestos ocuparán los miembros de Yesh Atid en las Instituciones Nacionales, por los que celebra hoy.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más