Ankara promociona el acuerdo como una iniciativa que reducirá la influencia de Jerusalem, mientras que la falta de normalización entre Israel y Arabia Saudita mantiene estancado un corredor comercial entre India y Europa que debía atravesar el Estado judío.
Itongadol/Agencia AJN.- Turquía y Arabia Saudita firmaron el martes acuerdos históricos para construir una nueva línea ferroviaria que conectará ambos países a través de Siria y Jordania, con el objetivo de extenderla en el futuro hasta Omán y convertirla en una ruta comercial terrestre que evite el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de petróleo que actualmente permanece bloqueada por Estados Unidos e Irán en el marco de su guerra.
Ankara celebró el proyecto afirmando que reducirá la influencia regional de Israel, y diversos analistas señalaron que la iniciativa deja de lado los intentos israelíes de establecer corredores ferroviarios comerciales entre Asia oriental y Europa que pasen por territorio israelí.
Mientras Israel y Estados Unidos respaldaron en 2023 un ambicioso plan para conectar India con Oriente Medio, Israel y Europa, la concreción de ese proyecto dependía de la firma de un acuerdo de normalización entre Jerusalem y Riad.
Los extensos esfuerzos estadounidenses para lograrlo se estancaron debido a que Arabia Saudita exige avances irreversibles hacia la creación de un Estado palestino como condición previa, algo que el gobierno liderado por Netanyahu rechaza categóricamente.
Los dos memorandos de entendimiento firmados el martes entre Turquía y Arabia Saudita son considerados una reedición del histórico ferrocarril del Hiyaz, que a comienzos del siglo XX conectaba Medina con Estambul y contaba con ramales en el Líbano y en Haifa, entonces parte de la Palestina otomana.
Según múltiples informes publicados en diversos medios regionales, mientras el ministro turco de Transporte e Infraestructura, Abdulkadir Uraloglu, viajaba a Riad para firmar los acuerdos, el ministro turco de Comercio, Ömer Bolat, se reunió en Gaziantep, cerca de la frontera entre ambos países, con el ministro sirio de Economía e Industria, Mohammad Nidal al-Shaar.
“La reducción de la influencia de Israel en la región, junto con una mayor solidaridad política y económica entre nosotros, traerá prosperidad económica, paz y estabilidad a Oriente Medio, al Golfo y a las fronteras meridionales de Turquía”, afirmó Bolat.
Por su parte, el exdiplomático estadounidense Hady Amr sostuvo que el proyecto “evita deliberadamente a Israel y a los Emiratos Árabes Unidos”.
En la misma línea, una página de Facebook con casi 900.000 seguidores administrada por simpatizantes del príncipe heredero saudita Mohammed bin Salman presentó el proyecto como “un golpe mortal a uno de los proyectos económicos estratégicos más importantes de Israel”, en referencia al Corredor Económico India-Oriente Medio-Europa (IMEC, por sus siglas en inglés).
La publicación aseguró que “el eje Israel-India-Emiratos Árabes Unidos ha sido destruido”.
Si bien la nueva iniciativa busca establecer una gran alternativa terrestre al estrecho de Ormuz, algunas empresas israelíes ya habían desarrollado rutas más pequeñas a través de Arabia Saudita al comienzo de la guerra regional desencadenada por la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023, con el fin de evitar las restricciones impuestas por los Hutíes de Yemen, respaldados por Irán, sobre el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo.

