Itongadol/Agencia AJN.- Miles de estudiantes de secundaria participaron en protestas en al menos 20 provincias de Irán para reclamar cambios en las políticas educativas del régimen, especialmente en el sistema de exámenes finales y en los criterios utilizados para el ingreso a las universidades.
Las manifestaciones comenzaron a fines de mayo en distintas ciudades del oeste y centro del país y, con el paso de los días, se extendieron a otras regiones. Lo que inicialmente era una protesta contra la modalidad de los exámenes finales se transformó en un movimiento más amplio que cuestiona las recientes modificaciones en el sistema de admisión universitaria.
Los estudiantes rechazan particularmente la decisión de otorgar un peso permanente a las calificaciones obtenidas en el penúltimo año de la escuela secundaria dentro del examen nacional de ingreso a la universidad, conocido como Konkur, una de las pruebas más competitivas y determinantes para los jóvenes iraníes.
Los manifestantes exigen que esas calificaciones dejen de influir directamente en el resultado final o, al menos, que solo sean consideradas cuando beneficien al estudiante y no cuando reduzcan sus posibilidades de acceder a una carrera universitaria.
Videos difundidos en redes sociales mostraron concentraciones frente a edificios gubernamentales y oficinas del Ministerio de Educación en varias ciudades del país. En algunos casos, los estudiantes portaron carteles y corearon consignas contra las autoridades educativas, denunciando que las nuevas normas generan desigualdades y aumentan la presión académica.
Según reportes de medios iraníes y activistas, en varias provincias las protestas derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Algunos manifestantes resultaron heridos y se registraron arrestos, aunque las autoridades no difundieron cifras oficiales sobre el número de detenidos.
La controversia se centra en una reforma impulsada por el gobierno iraní que otorga mayor peso al rendimiento académico previo en el proceso de admisión universitaria. Sus defensores sostienen que el cambio busca reducir la dependencia de un único examen, mientras que los estudiantes argumentan que perjudica a quienes cursaron en escuelas con menos recursos o atravesaron circunstancias personales que afectaron sus calificaciones.
Las movilizaciones estudiantiles se producen en un contexto de creciente malestar social en Irán, donde distintos sectores han protagonizado protestas en los últimos años por motivos económicos, políticos y sociales. Aunque las manifestaciones actuales se enfocan en cuestiones educativas, analistas locales señalan que reflejan un descontento más amplio entre los jóvenes respecto de las políticas del régimen.
Por el momento, las autoridades iraníes no anunciaron cambios en el sistema de admisión universitaria ni respondieron públicamente a las principales demandas de los estudiantes. Sin embargo, la magnitud de las protestas y su extensión geográfica las convierten en una de las mayores movilizaciones estudiantiles registradas en el país en los últimos meses.

