Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) confirmaron este miércoles que llevaron a cabo al menos 160 ataques aéreos contra posiciones del régimen sirio en la ciudad de Sweida y sus alrededores, en el sur de Siria, como parte de una campaña para frenar lo que califican como una “masacre” contra la comunidad drusa.
Además de las operaciones en el sur, la fuerza aérea israelí atacó instalaciones del Ministerio de Defensa sirio y del Palacio Presidencial en Damasco, en lo que constituye una de las intervenciones más directas de Israel en territorio sirio desde el inicio del conflicto.
Fuentes militares indicaron que Israel se está preparando para una operación extendida de varios días, con el objetivo de forzar la retirada de las fuerzas del régimen y permitir que los drusos conserven cierto grado de autonomía en la región.
A pesar de la intensidad de los bombardeos, desde las FDI reconocen que la situación sobre el terreno sigue siendo crítica. Mientras que el martes las milicias drusas controlaban aproximadamente el 70% de Sweida, para el miércoles ese mismo porcentaje estaba bajo control de las fuerzas del régimen de Bashar al-Assad.
Según la evaluación israelí, unos 200 milicianos aliados del régimen —acusados de cometer atrocidades contra civiles drusos— actúan dentro de la ciudad, mientras que alrededor de 1.000 soldados regulares del ejército sirio mantienen cercada Sweida e impiden el ingreso de ayuda o refuerzos.
Las IDF sugieren que el régimen estaría utilizando una táctica de “negación plausible”, empleando milicias no oficiales para llevar a cabo acciones represivas mientras conserva cierta distancia formal. No obstante, inteligencia israelí sostiene que la coordinación entre las fuerzas regulares y las milicias fue premeditada.
El origen del conflicto, según interpretan desde Israel, se encuentra en tensiones internas entre drusos y beduinos locales. Sin embargo, el régimen habría aprovechado la oportunidad para intentar recuperar el control total de una región que históricamente ha mantenido un grado de autonomía.
A pesar de los bombardeos, las FDI aclararon que no tienen previsto desplegar tropas terrestres dentro de Sweida. Esto implica que, si bien Israel pretende aumentar el costo militar para el régimen, no necesariamente logrará impedir la represión contra la población drusa si Damasco decide completar su ofensiva antes de retirarse.

