Itongadol/Agencia AJN.- Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que detuvieron a varios colonos israelíes involucrados en un ataque contra palestinos en las aldeas de Beit Lid y Deir Sharaf, cerca de Nablus, en el norte de Cisjordania.
Según el comunicado militar, docenas de civiles israelíes enmascarados atacaron las aldeas palestinas y prendieron fuego a vehículos, estructuras agrícolas y fábricas. Las autoridades israelíes confirmaron que cuatro palestinos resultaron heridos y que al menos diez vehículos, un granero, una fábrica de plásticos y un almacén fueron incendiados.
“Las fuerzas de seguridad trabajaron para dispersar a los sospechosos utilizando medios antidisturbios, y detuvieron a varios civiles israelíes que fueron entregados a la Policía”, señalaron las FDI.
Poco después, decenas de israelíes se reagruparon en la zona industrial de Baron, donde algunos de los agresores se habían refugiado. “Soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel acudieron al lugar, donde fueron atacados por civiles israelíes que también dañaron un vehículo militar”, indicó el ejército, que condenó “todas las formas de violencia que desvíen la atención de los comandantes y soldados de sus misiones de defensa y contraterrorismo”.
Medios palestinos reportaron que tropas israelíes impidieron a los residentes palestinos acceder a algunos de los incendios provocados durante el ataque, lo que agravó los daños en propiedades agrícolas y talleres.
La Policía de Israel confirmó que cuatro sospechosos israelíes fueron trasladados para ser interrogados, y que la investigación está a cargo de la unidad del distrito de Cisjordania, en coordinación con la agencia de seguridad Shin Bet.
El presidente Isaac Herzog calificó el hecho como “impactante y severo”. “Esa violencia contra civiles y soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel cruza una línea roja y la condeno firmemente. Todas las autoridades del Estado deben actuar con decisión para erradicar este fenómeno y fortalecer a las fuerzas que nos protegen día y noche”, expresó.
Casos como este rara vez derivan en condenas judiciales, según reconocen las propias autoridades israelíes, pese a los repetidos llamados de figuras políticas y de defensa a frenar la violencia de colonos en Cisjordania.

