Itongadol/Agencia AJN.- El gobierno de Israel ordenó intensificar de forma urgente los ataques contra la infraestructura militar de Irán, ante la creciente preocupación de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pueda impulsar un alto el fuego en cualquier momento.
Según fuentes oficiales citadas por medios internacionales, el primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó aprovechar una ventana de 48 horas para destruir la mayor cantidad posible de instalaciones vinculadas a la industria armamentística iraní.
La decisión se produjo luego de que el gobierno israelí accediera a un borrador de plan estadounidense para poner fin a la guerra, lo que generó alarma en los niveles político y militar al considerar que no garantizaría la neutralización del programa nuclear ni de las capacidades de misiles balísticos de Irán.
De acuerdo con las fuentes, el temor en Jerusalem es que Trump anuncie negociaciones o un cese del fuego de manera repentina, lo que podría frenar la ofensiva antes de que Israel alcance sus principales objetivos estratégicos.
Entre esas metas figuran limitar la amenaza de misiles iraníes, impedir el desarrollo de armas nucleares y generar condiciones que debiliten al régimen. Sin embargo, algunos analistas consideran que este último punto es poco realista en el contexto actual.
La orden de intensificar los ataques fue dada durante una reunión de alto nivel en el cuartel militar de Tel Aviv, tras evaluaciones de la Fuerza Aérea y la inteligencia sobre los objetivos aún disponibles en territorio iraní.
No obstante, dentro del propio sistema de seguridad israelí existen divisiones respecto a la continuidad del conflicto. Mientras algunos funcionarios sostienen que aún quedan numerosos blancos por atacar y apoyan prolongar la ofensiva, otros advierten sobre los crecientes costos económicos, el desgaste interno y el impacto en la opinión pública internacional.
Expertos también señalan que ninguna de las opciones —continuar la guerra o detenerla— ofrece una salida claramente favorable. En ese sentido, el analista israelí Danny Citrinowicz advirtió que un eventual acuerdo difícilmente obligue a Irán a renunciar a sus capacidades clave, como el desarrollo de misiles o el control estratégico del estrecho de Ormuz.
Además, alertó que una prolongación del conflicto podría derivar en una guerra de desgaste con consecuencias severas para la infraestructura energética de la región del Golfo.
El escenario refleja la creciente tensión entre los objetivos militares de Israel y los tiempos políticos de Estados Unidos, en un conflicto cuyo desenlace sigue siendo incierto.

