Inicio MEDIO ORIENTE Islamismo en «Palestina»: las raíces de la violencia en Gaza

Islamismo en «Palestina»: las raíces de la violencia en Gaza

Por IG
0 Comentarios

Itongadol/Agencia AJN.- Este artículo presenta las raíces islamistas de la violencia en Gaza. Cómo Hamás surgió de la Hermandad Musulmana y unió fuerzas con otras organizaciones terroristas islamistas para librar una «Guerra Santa».

Hamás, fundada en 1987, surgió como la rama palestina de los Hermanos Musulmanes, un movimiento islamista iniciado en Egipto en 1928. Su objetivo: establecer un Estado islámico en la Palestina histórica, rechazando la existencia de Israel.

La influencia de los Hermanos Musulmanes en Palestina se remonta a la década de 1940, centrándose en servicios sociales y una educación religiosa.

En la década de 1970, cobró fuerza en Gaza a través de organizaciones benéficas y mezquitas, sentando las bases de Hamás.

El jeque Ahmed Yassin, un activista de la Hermandad Musulmana, fundó Hamás durante la Primera Intifada (1987). Su objetivo era contrarrestar a las facciones seculares de la OLP y a grupos islamistas rivales como la Yihad Islámica Palestina.

La Carta de Hamás de 1988, redactada por un miembro de la Hermandad, insta a la yihad para liberar toda «Palestina». Considera la tierra como un waqf (patrimonio) islámico, inalienable para los musulmanes hasta el Día del Juicio Final.

La Carta de 1988 rechaza cualquier paz con Israel, equiparando las negociaciones a la entrega de territorio islámico. Considera a la yihad como un deber religioso para todo musulmán, fusionando el nacionalismo con el islamismo.

La ideología de Hamás se inspira en el enfoque de la Hermandad sobre la Sharia (ley islámica) y la reforma social, pero prioriza la lucha armada. Considera la liberación de «Palestina» como un paso hacia un renacimiento islámico global.

El Documento de Principios Generales de Hamás de 2017 suavizó parte de su retórica, aceptando temporalmente un Estado palestino con las fronteras de 1967. Sin embargo, sigue rechazando la legitimidad de Israel y defendiendo la yihad.

A diferencia de la Carta de 1988, el documento de 2017 omite los vínculos explícitos con los Hermanos Musulmanes, presentando a Hamás como un movimiento nacionalista-islamista para atraer a una base más amplia. Sin embargo, sus objetivos fundamentales permanecen inalterados.

Los programas de bienestar social de Hamás, inspirados en los de los Hermanos, ofrecen servicios de caridad, escuelas y clínicas. Son considerados una resistencia, vinculando el desarrollo comunitario con su agenda islamista.

El islamismo comenzó a crecer en Gaza después de 1967, en medio de las dificultades económicas. El enfoque no violento de los Hermanos Musulmanes dominó inicialmente, pero la Primera Intifada cambió el enfoque hacia una resistencia armada a finales de la década de 1980.

En la Margen Occidental, los Hermanos Musulmanes ganaron influencia en las universidades durante la década de 1970, oponiéndose al secularismo de la OLP. Ello sentó las bases para la expansión de Hamás más allá de Gaza.

El declive económico en Gaza durante la Primera Intifada (1987-1993), con una caída del PBI del 30-50%, alimentó el atractivo islamista. Hamás capitalizó la desesperación, ofreciendo tanto ayuda como militancia.

El brazo militar de Hamás, las Brigadas Izz ad-Din al-Qassam, formadas en 1990, lleva a cabo ataques, como bombardeos con cohetes y atentados suicidas, arraigados en su ideología yihadista.

Los tropos antisemitas de la Carta de 1988, que confunden a los judíos con Israel, suscitaron críticas de la comunidad internacional.

El documento político de 2017 que actualiza la Carta aclara que la lucha es contra el “sionismo”, no contra los judíos, pero persiste el escepticismo sobre su sinceridad.

El gobierno de Hamás en Gaza desde 2007 refleja principios islamistas, aplicando leyes basadas en la Sharia y la segregación de género, aunque es más pragmático de lo que sugiere su retórica.

La Yihad Islámica Palestina (YIP), fundada en 1981, es otro grupo islamista de Gaza. Inspirada en la revolución iraní, rechaza la diplomacia y se centra exclusivamente en la lucha armada.

Las Brigadas Al-Quds de la YIP han llevado a cabo atentados suicidas y ataques con cohetes. A diferencia de Hamás, la YIP evita la gobernanza, priorizando la militancia por sobre los servicios sociales.

Tanto Hamás como la YIP comparten raíces en los Hermanos Musulmanes, pero difieren en su enfoque: Hamás equilibra política y militancia, el de la YIP es una militancia inflexible, respaldada por Irán.

La victoria electoral de Hamás en 2006 demostró su atractivo islamista, al derrotar al grupo secular Fatah. Su control de Gaza consolidó su rol como una fuerza islamista gobernante y militante.

Otros grupos islamistas más pequeños, como el Ejército del Islam, operan en Gaza, promoviendo una yihad global. Comparten la ideología de Hamás, pero se alinean más con los objetivos de Al Qaeda.

Los vínculos de Hamás con Irán, una potencia chiita, muestran una flexibilidad pragmática a pesar de sus raíces sunitas. Irán proporciona fondos y armas, lo que fortalece la militancia de Hamás y la YIP.

Hamás rechazó los Acuerdos de Oslo (1993), considerándolos una traición. Eso impulsó su popularidad como una alternativa islamista de rechazo a la OLP.

Con el auge de Al Qaeda e ISIS en las décadas de 1990 y 2000, el islamismo y el yihadismo ganaron popularidad entre los palestinos. Se pudo ver a multitudes bailando y celebrando en las calles de Ramala tras los atentados del 11-S.

La mezcla de islamismo, nacionalismo y militancia de Hamás sigue moldeando el terrorismo palestino. En los videos grabados por los propios terroristas durante la Masacre del 7 de Octubre pueden oírse consignas islamistas coreadas repetidamente.

Fuente: Visegrád 24.

También te puede interesar

Este sitio utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario. Aceptar Ver más