Itongadol/ AJN.- Según informes del periódico libanés Al-Banaa, afiliado a Hezbollah, existe una nueva iniciativa europea (impulsada, entre otros, por Francia) para crear una zona de amortiguación militarizada y despoblada al sur del río Litani.
Estas medidas se producen en un contexto de presencia militar israelí en la zona y crecientes exigencias de seguridad para mantener a Hezbollah alejado de la frontera.
Puntos principales de las propuestas y la iniciativa:
Zona de amortiguación desmilitarizada: La propuesta incluye la creación de una franja de seguridad de aproximadamente 10-30 km de profundidad (hasta el río Litani), en la que no se permitirá ninguna presencia armada ni infraestructura militar de Hezbollah.
Evacuación de la población: Informes en Líbano afirman que existe una propuesta para dejar partes de esta zona deshabitadas («zona amarilla») para evitar fricciones y la posibilidad de que las fuerzas de Radwan penetren en Israel.
Control internacional/libanés: La iniciativa propone que el ejército libanés, en combinación con una fuerza ampliada de la UNIFIL o fuerzas europeas, asuma la responsabilidad exclusiva de la seguridad de la zona.
Respuestas de las partes
Hezbollah: La organización rechaza las propuestas de plano. El secretario general de Hezbollah, Naim Qassem, calificó el plan de «amenaza existencial» y de intento israelí-estadounidense de imponer soberanía extranjera sobre el Líbano. La organización declara que continuará la «batalla de la defensa» y que no se desarmará.
Israel: El ministro de Defensa, Israel Katz, dejó claro que Israel está decidido a establecer una zona de seguridad hasta el río Litani y no permitirá que los residentes libaneses regresen a las aldeas fronterizas hasta que se garantice la paz para los residentes del norte. Israel exige el control operativo o sólidas garantías internacionales para impedir el regreso de Hezbollah.
Estados Unidos: La administración Trump apoya el objetivo de desarmar a Hezbollah por medios políticos o militares y promueve un plan para desmantelar la organización para finaales de 2026. El enviado estadounidense, Tom Barak, trabaja para implementar el alto el fuego, pero exige avances significativos en el desarme del sur. El destino de la iniciativa para desarmar a Hezbollah.
La iniciativa para desarmar a Hezbollah enfrenta importantes dificultades:
Un estancamiento político: En Líbano, existe un amplio apoyo público (alrededor del 58%) al desarme de la organización, pero la oposición chiíta absoluta impide el progreso interno.
La capacidad del ejército libanés: A pesar de las declaraciones del gobierno libanés sobre su deseo de imponer su soberanía, se considera que el ejército libanés es incapaz (o no está dispuesto) a entrar en una confrontación frontal con Hezbollah por temor a una guerra civil.
Continuidad de los combates: Israel sigue siendo agresivo con las violaciones del alto el fuego, lo que refuerza la afirmación de Hezbollah de que sus armas son necesarias para la «defensa» y dificulta las gestiones políticas para desmantelarlo.

