Itongadol/Agencia AJN.- Una propuesta presentada a Hamás en El Cairo contempla un proceso gradual de desarme en la Franja de Gaza, que se extendería durante varios meses y abarcaría a todos los grupos armados del enclave, según diplomáticos árabes citados por medios internacionales.
El plan establece que, en un plazo de 90 días, Hamás entregue su armamento pesado —incluyendo misiles y lanzadores de cohetes— junto con mapas detallados de su red de túneles. Paralelamente, se impulsaría un programa de recompra de armas que ofrecería empleo y compensaciones económicas a combatientes que entreguen su armamento personal, aunque este proceso podría extenderse más allá del plazo inicial.
Según las fuentes, los negociadores de Hamás han mostrado disposición a ceder armamento pesado, pero insisten en conservar armas ligeras, argumentando que son necesarias para su autodefensa.
La iniciativa prevé que las armas sean transferidas a una futura fuerza policial palestina aún en formación, en el marco de un esquema que contempla reemplazar a Hamás en la administración de Gaza mediante el Comité Nacional para la Administración de Gaza.
Este nuevo cuerpo de seguridad ya inició su proceso de reclutamiento e incluiría a ex funcionarios civiles de Hamás, aunque deberán superar un proceso de verificación por parte de Israel. Aquellos vinculados a los ataques del 7 de octubre podrían quedar excluidos de eventuales garantías.
El desarme se implementaría de manera escalonada por zonas, comenzando en el sur de Gaza. A medida que se retiren las armas, una fuerza policial palestina y una eventual fuerza internacional de estabilización reemplazarían gradualmente la presencia de Las Fuerzas de Defensa de Israel en esas áreas.
El plan también contempla que Israel flexibilice las restricciones al ingreso de ayuda humanitaria y materiales para la reconstrucción, en paralelo al avance del desarme.
La propuesta marca un cambio respecto a la postura tradicional israelí, que exigía un desarme completo e inmediato. Sin embargo, los países mediadores —entre ellos Estados Unidos, Qatar, Turquía y Egipto— consideraron que esa exigencia era poco realista.
De acuerdo con las fuentes, Israel estaba al tanto de la propuesta y no la rechazó, en parte porque estima que Hamás podría no aceptarla en su forma actual.
Las conversaciones fueron encabezadas por el enviado internacional Nickolay Mladenov y el asesor estadounidense Aryeh Lightstone. Se espera que Hamás responda en los próximos días, aunque diplomáticos anticipan que presentará una contraoferta, lo que podría prolongar aún más las negociaciones.

