Itongadol.- Agentes iraníes utilizan grupos de Facebook o WhatsApp para espiar a Israel.
Itongadol/Agencia AJN.- Mucho antes de que Irán disparara su primer misil balístico contra Israel, la República Islámica ya había comenzado a preparar el terreno en el frente invisible: se hacían pasar por donantes con el objetivo de recopilar inteligencia sobre ubicaciones, estructuras logísticas y posibles formas de infiltración en las redes de asistencia al Ejército israelí. Simulando ser samaritanos que querían enviar insumos a las tropas, agentes iraníes extrajeron datos, metadatos y geolocalizaciones de soldados y voluntarios.
Los pedidos de ropa, botas, chalecos, drones o guantes térmicos se multiplicaron en WhatsApp, Facebook, Paybox y Telegram tras el 7 de octubre. También desde sinagogas o templos en el exterior, especialmente en Estados Unidos. Esta semana, una de las colaboradoras de esos canales de ayuda recibió una propuesta de donación desde un número telefónico que, según fuentes de seguridad, pertenecía a operativos iraníes. El caso encendió alarmas.
Tras investigar, descubrió que muchos de los grupos virtuales podían haber sido infiltrados. Esa presencia les daba a los agentes iraníes un acceso peligroso a información logística, ubicaciones operativas e incluso datos personales de soldados.
¿Cómo puede ser peligrosa la compra de un par de medias?
Desde la masacre de Hamás, miles de civiles comenzaron a colaborar en el envío de equipamiento crítico para los soldados. Pero los canales oficiales tenían límites. En ese vacío, aparecieron redes privadas. Jessica Zandani, una de las gestoras independientes de insumos para el IDF, participaba en varios grupos de WhatsApp que unían a ONGs, madres de soldados, proveedores, y, ahora se sabe, espías iraníes.
«Sos la madre de un soldado. Otra madre se te acerca por Facebook. Te dice que su hijo estudió con el tuyo. Te pregunta dónde está destinado tu hijo. Capaz menciona que quiere mandar un paquete. Y vos contestás, sin saber que esa información no es inocente. Decís que su pelotón necesita 120 pares de medias, y estás diciendo cuántos soldados tiene. Si hablás de chalecos de cerámica, das a entender que no están protegidos. Podés estar entregando a Irán los datos que necesita para atacar a tu hijo y a todo su escuadrón», explicó.
Nili Einat, jefa de seguridad informática del aeropuerto Ben Gurion, confirmó que Irán lleva años trabajando sobre la sociedad israelí, y que con la ayuda de inteligencia artificial la amenaza creció. «El objetivo no es el ataque inmediato. Ellos juegan al largo plazo. Se infiltran, analizan, capturan sistemas de respaldo antes de atacar los principales. Y el eslabón más débil no es la tecnología: son las personas.»
Zandani detalló que es imposible regular todos los grupos de donaciones. «Los que se hacen pasar por madres, proveedores, donantes o voluntarios son cada vez más sofisticados. Hay gente bienintencionada que manda drones, impresoras 3D o electrónica con componentes que pueden estar infectados. Hasta se han enviado elementos balísticos.»
Uno de los que se involucró con fuerza en la provisión de insumos fue Daniel Mael, un empresario estadounidense que ya entregó más de 35.000 chalecos y cascos. Crítico del Ministerio de Defensa y de organizaciones como FIDF o JNF, Mael denuncia que «mandan caramelos y velas a soldados mal equipados». Hizo pruebas balísticas con cascos antiguos del IDF y comprobó que los que datan de antes del año 2000 no resistían impactos. «Es negligencia criminal mandar soldados con equipo vencido.»
Mael evita compartir datos operativos y se mantiene al margen de ciertos grupos. Pero Zandani advierte que los propios soldados, al pedir equipamiento, a veces revelan nombre, rango, ubicación, y eso puede ser recolectado por Irán, incluso a través de metadatos o imágenes.
Einat asegura que WhatsApp es una de las mayores fuentes de fuga de datos. Nombres, teléfonos, ubicaciones. «No hay privacidad. Una selfie puede mostrar la ubicación exacta donde fue tomada. Y eso, si la sacaste en piyama tomando un chocolate caliente, puede estar dando información crítica al enemigo.»
Irán te está buscando
Einat advierte que el régimen iraní promueve la educación en IT y que, proporcionalmente, tiene más estudiantes de ciberseguridad que cualquier otro país. «No los subestimemos. Buscan madres iraníes, soldados persánicos, investigadores, reservistas. Analizan comentarios online y reclutan según el perfil.»
«En 2016 Hamás ya había creado perfiles falsos de mujeres israelíes para recolectar datos de soldados. Más de 1.200 cayeron en la trampa. Hoy, con IA, los perfiles tienen fotos, historia, hasta videos. Todo falso.»
Einat sugiere que las donaciones pasen por un órgano central del IDF y alerta contra el uso de drones chinos, impresoras de marcas como DJI, y cualquier componente que pueda portar software espía. «Hay que comprar equipamiento israelí. Es seguridad y también apoyo a la economía.»
Su consejo: nunca dar datos personales ni bancarios por WhatsApp. «No es paranoia. Es sentido común. Si no pondrías algo en un diario, no lo pongas en un grupo. Si te agregan, investigá a los miembros. Llamá por teléfono. Verificá.»
Y concluye: «Si ves algo raro, avisanos. Nosotros decidimos si es una amenaza. Pero callarte puede costar vidas».

