Itongadol.- El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Eyal Zamir, ha dado luz verde al plan estratégico para tomar el control de la ciudad de Gaza, en lo que sería la operación militar más grande desde el inicio de la guerra. Según estimaciones del IDF, esta ofensiva sin precedentes podría requerir el llamado de entre 80.000 y 100.000 reservistas bajo órdenes de emergencia.

La aprobación inicial de Zamir llegó dos días antes de lo previsto, tras una reunión clave con el Foro del Estado Mayor, representantes del Shin Bet y otros altos mandos militares. Durante el encuentro se analizaron operaciones recientes, incluido el asalto en curso en el vecindario de Zeitoun, al sur de la ciudad de Gaza. «El jefe del Estado Mayor enfatizó la importancia de preparar a las fuerzas y permitir un período de recuperación antes de las próximas misiones», señaló un comunicado oficial del IDF.
Los próximos días serán cruciales para definir los detalles operativos. Las discusiones se centrarán en desarrollar tácticas efectivas para el combate urbano, particularmente en los rascacielos del oeste de la ciudad de Gaza, donde Hamás ha establecido posiciones fortificadas. La operación, que podría extenderse hasta bien entrado 2026, también debe considerar desafíos logísticos como la temporada de cosecha de olivos en Cisjordania y las próximas festividades judías.
Este plan marca un cambio significativo en la postura inicial de Zamir. Solo la semana pasada, durante una reunión del gabinete, el jefe militar había advertido contra una ocupación total de Gaza, argumentando que pondría en riesgo a los rehenes y causaría un desgaste excesivo en las tropas. En su lugar, había propuesto una estrategia de asedio. Sin embargo, el ministro de Defensa Israel Katz rechazó esta visión, insistiendo en que Israel debe actuar «con toda su fuerza» ante la negativa de Hamás de liberar rehenes.
La tensión entre Zamir y Katz se ha intensificado recientemente por desacuerdos sobre nombramientos militares. Katz acusó públicamente al jefe del Estado Mayor de «dañar innecesariamente a oficiales superiores» y seguir influencias de «asesores antigobierno», mientras que el IDF defendió el proceso de selección como parte de sus prerrogativas establecidas.
Con la ciudad de Gaza convertida en el último bastión importante de Hamás en el norte, la operación planeada representa un punto de inflexión en el conflicto. Las autoridades israelíes insisten en que la movilización de reservas es inevitable, aunque el número final dependerá de los planes tácticos que se aprueben en los próximos días. Mientras tanto, el IDF continúa sus operaciones limitadas en Zeitoun, allanando el camino para lo que podría ser el capítulo más sangriento de esta guerra.

