Itongadol/Agencia AJN.- El Líbano dio la bienvenida a la extensión de 45 días del frágil alto el fuego entre Israel y Hezbollah, anunciada al término de la tercera ronda de conversaciones celebrada en Washington entre Jerusalem y Beirut.
En un comunicado publicado este viernes tras la reunión, el Líbano destacó la creación de vías separadas de negociación militar y política, que se reunirán por separado en las próximas semanas en el Departamento de Estado y el Pentágono.
“Líbano continuará participando de manera constructiva en las negociaciones mientras protege su soberanía y la seguridad de su pueblo”, expresó el comunicado de la delegación libanesa.
El texto señaló que los pilares de la posición de Beirut son la restauración de su soberanía, el regreso de los desplazados, la reconstrucción, la liberación de detenidos, la recuperación de restos y el establecimiento de un mecanismo independiente de verificación.
“Líbano negocia por un futuro en el que sus fronteras sean respetadas, su soberanía sea sostenida únicamente por sus Fuerzas Armadas Libanesas y su pueblo pueda vivir en una paz y seguridad duraderas”, agregó el comunicado.
Se trata de la segunda extensión del alto el fuego desde que fuera anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump el 16 de abril. La anterior prórroga, de tres semanas, debía expirar el domingo.
A pesar del alto el fuego, los ataques israelíes en el sur del Líbano continuaron diariamente, luego de que Estados Unidos otorgara a Jerusalem permiso para atacar cualquier amenaza considerada potencial.
Hezbollah, por su parte, intentó atacar a soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que establecieron una amplia zona de amortiguamiento en el sur del Líbano, la cual el Estado judío considera necesaria para proteger a sus localidades fronterizas.
A pesar de estos intercambios de fuego, la tregua se mantuvo en gran medida en Beirut y otras zonas alejadas de la frontera, tras la presión ejercida por Estados Unidos sobre Israel.
De cara al futuro, más allá de que pareciera existir una creciente buena voluntad entre los negociadores de ambas partes, Israel no confía en que el gobierno libanés sea capaz de desarmar a la organización terrorista Hezbollah, que cuenta con el respaldo de Irán, lo que genera dudas sobre si cualquier acuerdo alcanzado en Washington podrá realmente implementarse en el Líbano.
Las conversaciones tampoco incluyen a un representante de la población chiita libanesa, ya que el presidente del Parlamento alineado con Hezbollah, Nabih Berri, se negó a participar mientras Israel continúe atacando territorio libanés y mantenga una zona de amortiguamiento en el país.

